Avance de mi libro “Chano Pozo. La Vida (1915-1948)” de próxima publicación

Queridos amigos: 

Con placer les comparto las páginas introductorias y el índice de mi libro “Chano Pozo. La vida. (1915-1948)”, resultado de una investigación que pretende documentar desde mi óptica la vida del gran músico cubano. El libro, de próxima publicación, estará disponible en Cuba gracias a la acogida de la Editorial Oriente.

Chano entre amigos, en Cuba. Años 40.  Foto cortesía Colección Gladys Palmera

Murió estrepitosamente, llevando hasta lo trágico su querella con el silencio.

Ibrahim Urbino

Ni la menor idea tenía de quién era el fotógrafo con quien le habían concertado una sesión en un estudio aquella tarde de 1948 en Nueva York. ¿O habrá sido él mismo, con aquella aplicada prestancia ególatra que afloraba de vez en vez, quien quiso posar ante la cámara? Y lo peor es que nunca llegó a saber que aquel tipo que alistaba luces, sugería posturas y enfocaba el objetivo para detener el tiempo en la dureza de sus facciones y su cuerpo, en la tumbadora a la que sus manos como piedras sacaban los más increíbles sonidos, se llamaba Allan Grant[1] y se haría con su poco de fama no solo por las fotos que esa tarde le haría a él,  sino también porque catorce años después tomaría la última instantánea de Marilyn Monroe con vida. ¡Quién lo diría! ¡Chano Pozo, el rumbero, entre las miles de personalidades fotografiadas por Grant, de igual a igual, como correspondía, con John Wayne, Grace Kelly, Spencer Tracy, Audrey Hepburn! Solo que nunca el cubano llegaría a saberlo. Ni lo imaginaba siquiera cuando frente al espejo del estudio se acicalaba hasta provocarle caricias a su rostro duro de fealdad amenazante, desprovisto de cualquier signo de ternura, con la marca indeleble de la violencia y del desafío perenne, y comprobaba cuán bien le sentaba aquel atuendo de corte preciso, la fina camisa blanca donde, sí, quizás un poco, desentonaba aquel lazo inexplicable que le habían endilgado por corbata. Mientras esperaba, atendía al correcto alisado de su pelo recién desrizado y al perfilado del bigote que a duras penas intentaba contener aquellos labios desbordadamente gruesos, por donde peleaban por salir, cuando había que sonreír o amenazar, unos dientes enormes y blancos. El parche de piel de chivo, entre opaco y abrillantado, estaba seguro y bien tensado con remaches metálicos en cantidad mayor de lo común para fijarlo en el sobrio cuerpo de madera de la tumbadora. Chano Pozo había elegido una de las mejores para posar en aquella su primera, y al parecer única, sesión de fotos en Estados Unidos.

Chano adoraba la cámara, la buscaba y cuando la encontraba le regalaba su mirada más penetrante y, siempre, su más exagerada sonrisa. Esta era otra de sus características: el sentido de la oportunidad fotográfica. En La Habana, cuando ya era popular, había posado para los fotógrafos más famosos en el mundo artístico: Ruibal, aquel que tenía el estudio en Reina entre Manrique y San Nicolás, y el gran Armand,[2] conocido como El Fotógrafo de las Estrellas, en imágenes excelentes, aunque poco conocidas, que transpiran alegría y triunfalismo, brazos y maracas en alto, y aquella tumbadora con las iniciales de la RHC Cadena Azul marcadas en su cuerpo de madera noble.

Todo parece indicar que Allan Grant había recibido un encargo de la redacción de la revista norteamericana Life para ilustrar, junto a otras fotos, el artículo dedicado al entonces controversial Dizzy Gillespie, quien estremecía con su trompeta, su orquesta y su estampa los escenarios jazzísticos, sobre todo en Nueva York, en medio de la ardiente polémica en torno al bebop. Grant había tomado varias fotos, icónicas y excelentes, del trompetista y su banda, donde ya tocaba Chano, como aquella en la que Gillespie y Johnny Hartmann, mientras esperaban en el camerino, parecían escuchar divertidos al carismático cubano, de pie y gozando, sacar maravillas de su tambor.[3] No se sabe si fue fina intuición o mero trámite lo que motivó a Grant a hacer entrar a Chano Pozo a su estudio: el fotógrafo ya había visto mucho en materia de escenarios y personajes fotografiables, pero probablemente sabía en ese momento que lo que tenía delante no era un tipo común: había en él, junto a la simpatía espontánea, algo de misterio inaccesible y por momentos amenazante, aumentado por lo grotesco de sus rasgos y gestos, que contrastaban con una voz inesperadamente normal, nada bronca o grave, y un carisma que, seguramente, el fotógrafo alcanzó a percibir. Lo del misterio se acrecentaba por la incomunicación idiomática, y de inmediato surgía una sensación contradictoria: el cubano tamborero era, a la vez, interesante y llamativo al punto de demostrar que con aquel tambor que colgaba de su hombro derecho era capaz de comunicarse y establecer un inesperado diálogo sin palabras con cualquiera que fuera capaz de escucharle y verle tocar. Lo que no pudo imaginar Grant, sin embargo, era que ese día iba a retratar a un hombre condenado a morir muy pronto y a vivir para siempre en la leyenda.

Hermann Leonard, otro de los grandes fotógrafos norteamericanos del jazz, también en fecha cercana fijó su lente en el carismático cubano, pero esta vez lo captó en trance de entrega. Si las imágenes de Leonard transmiten toda la fuerza que supuso el toque y el espectáculo del tamborero, las fotos de Grant en 1948 en Nueva York reflejan el gran estilo, la soltura y la decisión de Chano, pero también la contentura del triunfador, del que sabía que “llegó”, que lo miraban con admiración: era un hombre de éxito incluso fuera de su propio país. Ese fue, probablemente, el estado de ánimo del famoso cubano a menos de dos meses de su encuentro con la muerte, y a poco más de un año de haber arribado por segunda vez a Nueva York, cuando ya podía gozar de ese estado de complacencia y exhibición pública que había hecho suyo antes, en su tierra, por más de una razón, y no todas musicales.

Mientras posaba para Allan Grant, probablemente los pensamientos de Chano recorrieron con rapidez la distancia temporal transcurrida entre esos días actuales en que vivía el frenesí de las noches en el Harlem, y el momento en que lo trajeron a este mundo, y aquellos azarosos y misérrimos inicios de su andar por la vida, que lo recibió con una bienvenida nada amable.

A todas luces no fue como Petrona Pozo, su hermana menor, contara alguna vez, quizás por no haber tenido ni tiempo para contrastar tal información con sus mayores ni memoria clara y consciente al momento de contarlo varias décadas después: para desdicha de los moradores del habanero barrio de La Timba –quienes llevan años ufanándose de ello– Chano Pozo no nació en el entonces famoso solar Pan con Timba, en la calle 33 de esa barriada de la periferia de El Vedado.  Al menos eso no es lo que dice el libro amarillento, de caligrafía impecable y tinta resistente, en el que se asentó el nacimiento del niño Luciano Pozo González ante el Registro Civil del Sur en La Habana (hoy correspondiente al habanero municipio de Centro Habana)… (continúa…….)

NOTAS

[1] Allan Grant (Nueva York, 23 de octubre de 1919-Brentwood, California, 1 de febrero de 2008). Para ampliar sobre Allan Grant, véase <http://time.com/3683932/allan-grant-life-magazines-great-chronicler-of-hollywood>.

[2] Armando Hernández López fue un afamado fotógrafo cubano. Cubrió una época importante del mundo artístico cubano en las décadas de los 40 y 50 del siglo xx.

[3] Cfr. “Bebop: New Jazz School is led by trumpeter who is hot, cool and gone”, en Life, Nueva York, octubre de 1948, pp. 138-142.

INDICE

1.Primeros años (1915-1941)

  • Orígenes
  • Las Comparsas del carnaval habanero
  • Creencias y certezas
  • Creación autoral y primeras grabaciones
  • Cabaret y cine.
  1. La RHC Cadena Azul y Amado Trinidad (1941-1946)
  • Inicios en la radio.
  • Rita Montaner
  • El solar como amuleto
  • Una conga para Jorge Negrete
  • El Conjunto Azul
  • Regalías, disparos y decisiones
  1. Nuebayol – Labana – Nuebayol (1946-1947)
  • Nuebayol, primera temporada (PARA NOSOTROS: incluye Miguelito y adicciones)
  • Nuebayol, segunda temporada
  • Las legendarias sesiones del Nola  Penthouse Studio.
  • Chano en vísperas de Gillespie.
  1. Ahora sí! (1947)
  • Bebop
  • Dizzy meets Chano
  • El concierto del Carnegie Hall. Cubana be, Cubana bop
  • We both speak African: “Mantecaaaaaaa
  1. El año decisivo (1948)
  • A Europa con Gillespie
  • Beboppers, rivalidades y dinero.
  • De nuevo en la carretera con Dizzy
  • Si me saca un revolvito, me va a tené que tirá (de la rumba “Parampampín”)
  • Las horas finales
  1. Chano después de Chano (1949)

Anexo I.  Obras registradas por Chano Pozo en el Registro de la Propiedad Intelectual en Cuba (1939-1947)

Anexo 2.  Obras de la autoría de Chano Pozo. Primeras grabaciones y algunas reediciones.

Anexo 3. Discografía de Chano Pozo como intérprete.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

14 comments on “Avance de mi libro “Chano Pozo. La Vida (1915-1948)” de próxima publicación”

  1. Osmel Reyes Vaillant dice:

    Rosa, cómo estás?
    Ansioso porque salga el libro. Con ese fragmento y el índice dejas “enganchado” a cualquiera!
    Un abrazo

  2. Mario A. García Romero dice:

    Divina ROSA: Así, en letras grandes, tan grandes como tus históricos aportes a nuestra mayor representante, que es la Música nuestra, tan cubana a pesar de los avatares de la historia que nos ha tocado vivir; pero no obstante, a pesar de quien trata de cambiarle su verdadero nombre, se sigue en todo el mundo hispano bebiendo de esa savia inagotable, de esa inmortal manifestación, que sigue dando frutos, dando figuras relevantes desde Oriente hasta Occidente y de otros más allá de nuestra tierra, pero que nos siguen representando. Estás por derecho propio en el “Pabellón de los Titanes” que luchan por mantener en alto nuestra cultura, con tus investigaciones y amor a Cuba. Si este es el preámbulo, doy por sentado que este libro biográfico y necesario, será todo un éxito. Muchas felicidades, me alegra como propio tu trabajo fecundo.

    Con mucho afecto Mario.

  3. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Mario, Mario, me anima usted mucho, pero esto es únicamente un poquito de lo mucho que quisiera hacer. Gracias por sus palabras, por su entusiasmo y por seguir siempre “Desmemoriados…” Un fuerte abrazo!!!

  4. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Gracias, Osmel. Gracias por leer siempre!! Por aquí mismo avisaré de la presentación. Ahora mismo ya se está terminando la diagramación y espero que rápido para la imprenta!!!

  5. Saber más….o desconocer menos.
    Chano Pozo una leyenda que resulta dificil de ampliar documentación o fotografía , pero gracias a ustedes podremos tener a la mano.
    Quizás esa sea la marca, el misterio. Más aún cuyos personajes actuantes a su alrededor ya no existen físicamente.
    Muchos éxitos con esta excelente obra que promete ser consulta obligatoria para todo amante de lo Afor Cubano.
    Saludos desde Lima Perú.
    Javier Querevalú

  6. Enrique Luis dice:

    Verdadero deleite gozoso. Magistral texto que hay que saborear atendiendo siempre a tu saber narrar historias bien escritas y superiormente contada. Un enorme abrazo, Rosa.

  7. Muy interesante…
    En Cuba yo conoci a la hermana de
    Chano Pozo, Petrona…
    Que me hablo’ mucho de el…

  8. Javier Zalba dice:

    Hola Rosa, ante todo un beso y nada, con gusto me gustaría tener el libro por los aportes biográficos en general de Chano Pozo que de seguro hay muchas cosas que uno desconoce.
    Muchas gracias en nombre de nuestra cultura cubana por los aportes que siempre das a conocer al mundo.
    Otro beso.
    Zalba

  9. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Gracias, Zalba. Avisaré en cuanto el libro ya esté listo y disponible para todos ustedes. Ojalá y pueda cubrir expectativas, aunque ha sido duro investigar después de tanto tiempo cuando ya han fallecido muchos de sus coetáneos. En todo caso, mi honestidad y pasión es la garantía de esta entrega.
    Besos.

  10. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Gracias, Andrea. Sí, Petrona era la hermana menor. Murió hace pocos años. También la conocí y entrevisté.

  11. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Gracias, Javier!

  12. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Gracias, Enrique. Espera el libro, donde hay muchísimo más!! Cariños.

  13. Andrea Santolini dice:

    Hola Rosa,
    Como puedo conseguir tu libro?
    Tambien puede contestarme en Facebook, donde pedi tu solecitud de amistad para saver mas de este progetto…

    Saludos!

  14. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Hola de nuevo,Andrea! El libro saldrá próximamente. Avisaré por aquí y por Facebook, donde ya acepté tu amistad!

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