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Chiquita Serrano, la gran desconocida. Voz y ritmos cubanos en el París del siglo XX

Ella es poco menos que un fantasma. Cuando en Cuba se habla de la presencia histórica de la música cubana en Francia, el nombre de esta mujer afrocubana nunca es mencionado. Perfecta desconocida en su propio país, Chiquita Serrano, sin embargo, está fijada en la historia como una de las primeras mujeres en llevar la música popular cubana a Europa, y como la mujer que probablemente ostente un record de antigüedad: la que por más tiempo defendió nuestros géneros y ritmos en ese país. Ella estaba allí y fue partícipe y testigo del furor que por ellos se desató a inicios de los años 30, narrado por Alejo Carpentier, y también de la evolución de la escena musical francesa hacia la aceptación de las influencias de la música cubana a través de las décadas siguientes.

Según el Registro de Defunciones de Francia, Francisca Joaquina Serrano y Delgado -conocida después como Chiquitica y Chiquita Serrano- habría nacido el 27 de septiembre de 1905 en el municipio de Santo Domingo, actual provincia de Villa Clara, en Cuba, pero la huella de sus primeros años en su país es brumosa. Solo escasas menciones se encuentran en el Diario de Marina, la primera de ellas, el 27 de marzo de 1927 cuando aparece integrando, con 21 años, el Club Artístico de La Habana, una bisoña entidad cultural juvenil en la que figura llevando la sección de propaganda en una directiva que incluía a Juan Roberto Ondina al frente de la sección de música.[1]

Chiquita Serrano retratada por Anyelo (hermano de Armand) en su estudio de La Habana. Década de los 40. Foto tomada de gladyspalmera.com

Calificada como tiple, la joven Serrano canta en la velada lírico-literaria que con motivo del 42 aniversario de su fundación realiza la Unión Fraternal, una de las más prominentes sociedades de instrucción y recreo de negros y mulatos en La Habana. Allí, canta junto a Antonio Lugo Machín (Antonio Machín) en un concierto lírico-cubano donde interpreta la pieza Páginas de mi vida.[2]

The Theatrical Ten Cents Company se presenta con éxito en el Teatro Nacional durante 1928. El 25 de septiembre, el Diario de la Marina anuncia el debut en el espectáculo de esta compañía cubana de “los artistas de la raza de color, Carlos Ponce y Joaquina Serrano, que integran el dueto Ponce-Serrano…[3] El anónimo columnista aporta breves, pero interesantes datos acerca de la Serrano: junto con Ponce venía de ser unas de las principales figuras de la compañía Colored Follies, y subraya: “Joaquina Serrano posee una notable voz, digna de la atención de los profesionales. Esta noche interpretarán algunos números de canciones conocidas, para que el público pueda apreciar mejor la maestría con que las cantan.”[4] The Theatrical Ten Cents Company y Collored Follies, parecen ser dos compañías de teatro musical influídas en esos años por el vaudeville negro de los Estados Unidos. Su existencia misma constituye una interesante referencia sobre la presencia de artistas negros en la escena teatral cubana de la época.

El rastro de Joaquina “Chiquita” Serrano se pierde en la Cuba de finales de los años 20 del siglo pasado, y según el discógrafo e historiador francés Alain Boulanger, aparece en París Francia, cerca de 1929. Según Boulanger, habría llegado con su esposo el músico José Riestra. Faltaban 3 años para que comenzara en grande el boom de la música cubana en la Ciudad Luz, que había tenido algunos antecedentes inmediatos: en junio de 1928 el periodista y fotógrafo Robert Desnos realiza una audición de música cubana, con discos de sones del Sexteto Habanero que se había traído de su viaje a Cuba, y donde participa un amigo cubano con quien hizo la travesía de vuelta a su ciudad: el joven Alejo Carpentier.[5] Meses después, en noviembre del mismo año, Rita Montaner se presenta con enorme éxito en el teatro Palace, sustituyendo a la muy famosa Raquel Meller, y arrasa con El manisero y Ay, Mamá Inés en un espectáculo que incluía también a los trovadores Sindo y Guarionex Garay, el pianista Rafael Betancourt y los bailarines Carmita Ortiz y Julio Richards.[6]

Páginas del pasaporte cubano de Chiquita Serrano. Fotos Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

Las crónicas que desde París enviaba Carpentier a la revista cubana Carteles[7] constituyen documentos inapreciables para conocer los procesos de introducción y auge de nuestra música en esa ciudad. En diciembre de 1929, Carpentier escribía desde París y Carteles publicaba:

El son se ha impuesto definitivamente en el famoso cabaret Palermo, de la Rue Fontaine. El Barco Ebrio, en el Barrio Latino, tiene propaganda organizada a base de jazz cubano. Y, para complemento, en la última revista del Concert Mayol, la célebre bailarina Rhana anima un cuadro de criollismo bien intencionado, con música de Mamá Inés, que se titula: Bajo el cielo de Cuba.”[8]

Resulta difícil imaginar el modo en que nuestros músicos emprendían viajes transatlánticos en aquellos barcos de los años 20 y 30 del pasado siglo. Algunos testimonios evidencian que muchas veces se aventuraban a lo desconocido, sin un contrato previo, sin una seguridad económica para sus vidas. En el caso de las mujeres, mucho más asombroso, si se tiene en cuenta las limitaciones de sus roles y los prejuicios de la época.

Cuando embarcó hacia Europa, Chiquita Serrano tenía como destino España, donde, según algunas fuentes, permaneció algún tiempo antes de poner rumbo a París. Algunas evidencias la vinculan a la banda de músicos negros de Lewy Wine.

Al llegar a París, probablemente ni siquiera sabía de la existencia de una calle que sería especial y destinada a ser importante en su vida: la rue Fontaine, la más cubana de las calles de París y probablemente, del mundo entero, según Boulanger. Tampoco imaginaba que ella estaría allí, para ser partícipe y testigo en 1932, cuando comenzaría la explosión de la música cubana en la ciudad del Sena.

José Riestra

Del mismo municipio donde nació Joaquina era su esposo, el músico José Riestra (José Martín Riestra García), donde había nacido dos años antes que ella, el 21 de enero de 1903, y de él son escasos también los datos que se encuentran de sus años en Cuba: el 22 de noviembre de 1924 a bordo del vapor Siboney, José Riestra aparece viajando a Nueva York con 20 días de visado, junto a un grupo de músicos: Juan F. Pereira, José de Guevara, José A. Curbelo, Ezequiel Reyes, Bienvenido Hernández y Romualdo González. Era la orquesta danzonera de Tata Pereira. La lista de pasajeros indicaba a Otilio Riestra, su padre, como contacto de referencia, y el número 23 de la calle Lucena, en La Habana, como su domicilio. Según el mismo documento José Riestra en ese momento era soltero[9]. Entre 1923 y 1925, los archivos del sello Columbia registran 5 grabaciones de la orquesta de Tata Pereira, con lo cual éste pudo ser, presumiblemente, el motivo del viaje a Nueva York.[10]

José Riestra y Chiquita Serrano al pie de la Torre Eiffel. París, 1937. Foto Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

El Diario de la Marina, en su edición del 2 de octubre de 1928, menciona a José Riestra, presentándose en el teatro Payret como parte del Jazz Band Sinfónico formado por Ernesto Lecuona. Alinea aquí junto a destacados músicos como Ernesto Grenet, Remberto Lara, Tirso Sáenz, Manolo y Antonio Castro, Guillermo Portela, Emilio Hospital y Virgilio Diago, entre otros.[11] Y aquí se pierde el rastro cubano de Riestra para aparecer, al igual que Chiquita, en París.

Según el musicógrafo francés Alain Boulanger, José Martín Riestra y García es “pionero de la música cubana en Francia, (…) formó parte de la primera ola de músicos cubanos de talento venidos a Francia. Desde su llegada a París en 1928 con Pedro Lugo, Fermín Jova y Eduardo Castellanos, Riestra integra pequeños conjuntos cubanos que comienzan a formarse en la metrópolis.” Sin embargo, el propio Boulanger en la sección correspondiente a Chiquita Serrano de su libro citado, comenta: “Llega a París a través de España hacia 1929 con muy probablemente, Alcides Castellanos, Rafael Ruiz-Zorrilla, y su esposo José Riestra. Emilio Barreto nos dijo haber ido a recogerlos a la estación de Austerlitz en compañía de otros músicos cubanos.” Descartando el posible error, esto podría suponer una hipótesis: que Riestra haya viajado solo a París en 1928 y al año siguiente haya regresado a Cuba para llevar con él a su esposa Chiquita.

La rue Fontaine, La Cabane Cubaine

Esperanzador: ningún otro calificativo podría describir mejor el panorama que se abría para los músicos cubanos en París. Lo que se conocía como rumba –que no era otra cosa que la suma de los géneros cubanos tan populares entonces- hacía obligada la presencia de una orquesta cubana en cada cabaret o boite que quisiera estar en la vanguardia, mostrando lo nuevo. Y aunque aún no eran muchos, sí fueron suficientes para exhibir las bondades de la música cubana en medio de la furia por el jazz y las culturas nativas entendidas como exóticas.

Con la apertura de La Cabane Cubaine y su éxito, quedó sellado el destino cubano de la rue Fontaine, bajo el influjo recíproco inicial de las jazz bands que tocaban en sus establecimientos, cuando músicos franceses y norteamericanos de jazz trabajaban con frecuencia en bandas cubanas, y viceversa.[12]

La orquesta de Eduardo Castellanos en La Cabane Cubain, y la bailarina Kella «La Venus negra» en 1932. Foto tomada del libro citado de Alain Boulanger. Colección Christiane Fortuné.

En 1932 Carpentier escribía entusiasmado desde la capital francesa: “Tata Cuñengue, hermano del Taita José, simiente del Solar del Arará, donde más de un nieto de capitanes generales fue a pedir que le confeccionaran un embó [sic] en tiempos de la Colonia, vive ahora, con todo esplendor, en el mismo corazón de Montmartre. La Rue Fontaine está ya en camino de verse transformada en una calle cubana. La invasión fue radical, decisiva. El Melody’s Bar, para comenzar. Ahora, la Cabaña Bambú…

Tanta lipidia por un grano de maní…

¡Hubo lipidia por implantar la música cubana en París! Hubo lipidia, polémica, carreras en pelo, esfuerzos fallidos. Pero al fin la verdad se ha impuesto. Nadie os negará ya, a orillas del Sena, que nuestro folklore es de una riqueza incomparable; que nuestros ritmos hacen palidecer a todos los demás; que nuestros cantos populares rebosan de una poesía recia, honda y varonil.[13]

Décadas después, en entrevista con el cineasta Héctor Veitía, Carpentier resumía aquel período: “Heriberto Rico, que es un excelente clarinetista, con un padre muy viejo ya, saxofonista, pero muy bueno, con otros músicos cubanos fundaron un cabaret en París llamado La Cabaña Cubana, en que le hicieron una gran presentación a la prensa francesa de la música cubana. Fue la primera presentación. Y quien hizo la presentación fui yo, en el año 1928. Salieron artículos en toda la prensa y comenzó una verdadera boga de la música cubana. Una boga de la música cubana que duró más de veinte años, ¡pero más de veinte años!, que fue un poco sofocada por la Segunda Guerra Mundial, porque no había renuevo de músicos, porque casi todos los músicos se habían refugiado en España por cuestiones raciales, porque los nazis estaban en París y ellos tenían miedo de sufrir persecuciones por parte de los nazis, por cuestiones de raza y todo lo demás, pero fue un auge tremendo. Llegó la orquesta de Heriberto Rico, después llegó una orquesta de un tal Don Azpiazu, llegó una orquesta donde tocaba un trompeta extraordinario llamado [Julio]Cueva, que después fue trompeta de una brigada internacional durante la guerra de España; llegaron los tres hermanos Barreto, llegó un trío que después se deshizo, Weeno, Bravo y Gody, que tuvo un éxito enorme. Con todos ellos la música cubana empezó a correr por Europa y por Francia en una proporción tal que, cabaret que no tuviera una orquesta cubana alternando con la orquesta de jazz, se hundía. Ahí alternaban orquesta de jazz u orquesta de tango con orquesta de cabaret.”[14]

El Palermo, La Cabane Bambou y luego La Cabane Cubaine, el Melody’s, el Chantilly fueron los más populares sitios de música cubana en la Rue Fontaine de los años 30.

Chiquita y Riestra en París

En sus crónicas escritas desde París, Carpentier menciona a muchos de los protagonistas de esta fiebre cubana en la Ciudad Luz, desde la Rue Fontaine: Heriberto [Filiberto] Rico y su Rico Creole Band, Moisés Simons, Julio Cueva, la cantante Maricusa Cuadrado, Eliseo Grenet, Don Barreto, Eduardo Castellanos, el trío formado por Weeno, Bravo y Gody; Antonio Machín, Don Azpiazu y su orquesta, y otros. En ningún caso aparecen en sus escritos los nombres de Chiquita Serrano y José Riestra, pero en los de Alain Boulanger, es bien distinto: “La Rue Fontaine estaba enteramente impregnada de música; las voces de Chiquita Serrano, de Antonio Machín, de Rafael Ruiz, de Chiquito Socarrás o de Fernando Collazo, acompañadas de las trompetas de Julio Cueva o Pedro Lugo-Machín, las flautas de Rico o de Luis Fuentes, los saxofones de los Castellanos, las guitarras de Emilio Barreto y de sus compañeros resonando cada noche, confirmaban que todo marchaba bien en aquellos años 30[15]– escribió el investigador francés.

Los testimonios fotográficos recopilados por Boulanger son otras irrefutables pruebas de la presencia de ambos, así como de muchos otros músicos cubanos en la escena parisiense de finales de los años 30, lo mismo que en las grabaciones realizadas por las principales orquestas cubanas en Francia desde 1932.

Chiquita Serrano con músicos cubano en París. Años 30. Foto Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

Las grabaciones de Chiquita Serrano en los años 30

Ese año, en julio, José Riestra y su Orquesta Cubana graban en París 4 canciones para el sello Pathé, probablemente, los primeros registros fonográficos con su propia banda. En estas grabaciones Chiquita no participa, aunque sí lo hace en las de Rico’s Creole Band, de Filiberto Rico, en su primera sesión de grabaciones el 5 de octubre de ese año, registrando Pobre corazón, Buscando millonarias y Lamento esclavo a dúo, presumiblemente, con Fermín Jova. Comienza así la discografía de la cantante cubana que en ese mismo año grabaría más discos de 78 rpm acompañada por la Orquesta Típica Castellanos de La Cabane Cubaine, y las orquestas cubanas de Oscar Calle y Don Barreto, grabando su éxito Negra bachatera a dúo con éste. Repite con estas orquestas en grabaciones realizadas entre 1933 y 1939, es decir, en el período de pre-guerra, sumando otros discos con la orquesta de su esposo José Riestra y la Guida Tropical Boys, de Pedro Guida.

Escucha aquí Chiquita Serrano con la Orquesta Cubana de Don Barreto cantando «Negra bachatera». Grabado en París en 1932.

La discografía de Chiquita Serrano en este período es profusa y abarca los géneros cubanos más conocidos: la rumba y la conga, justo en momentos en que este último género vivía un verdadero frenesí en París introducido por Eliseo Grenet y transmutado en la llamada “conga de salón”. Estas grabaciones de Chiquita Serrano en el período de pre-guerra fueron publicadas en discos de 78 rpm por los sellos Gramophone, Columbia, Parlophone, Decca, Pathé, Sefono, Pagode, Polydor y Odeon. Boulanger ha verificado la existencia y el prensaje de 68 canciones grabadas por Chiquita Serrano en el período señalado y editadas en discos de 78 rpm.

Escucha aquí a Chiquita Serrano con la Rico’s Creole Band cantando Viva la Conga (grabado en París, en 1937)

Boulanger aclara que, a pesar de la importancia de estas grabaciones, no fue Chiquita de las primeras de mujeres en grabar con orquestas cubanas radicadas en Francia, pero no cabe duda de que fue de las primeras cubanas en hacerlo: “Nena Guierina “La Nena del Pinar”, que grabó con el conjunto de Rico, o la brasileña Lina da Costa, que grabó con la orquesta Heriberto (grupo de Rico, dirigido por Moisés Simons) y también otra brasileña, Rosita Barrios, al igual que la peruana Alina da Silva, gran especialista del tango, pero que grabó discos de rumba a su paso por París, Mariana Guida, originaria de Santo Domingo.”[16] Pero por esos años el éxito mayor de Chiquita fue Negra bachatera, que grabó en 1932 acompañada por la orquesta de Don Barreto.

Chiquita Serrano con su orquesta. Detrás, tercero de izquierda a derecha, José Riestra. Foto Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

Las grabaciones de Chiquita Serrano llegan también a España y hasta Filipinas, donde se escuchan en la radio. Un periódico filipino anunciaba la presencia de su música con las canciones En el silencio de la noche y Trigueñita, con Fermín Jova en un programa de la emisora KZIB. Completaban la presencia criolla el Trío Cubaine integrado por Weeno, Gody y Bravo, interpretando Habana canto negro y Olas que van.[17]

Anuncios publicados en Paris Soir y L’Intransigent en 1934. Consultados en Gallica.bnf.fr

El desempeño y la fama de Chiquita Serrano en la escena cubana en París va creciendo. No solo canta, sino que también baila, formando una popular pareja escénica con Rafael Ruiz y recibe elogios de la crítica. En 1935, el diario La Presse comentaba: “Si la alegría y la sensualidad pueden ir juntas, la danza cubana de Chiquita Serrano se caracteriza por esta impresión de alegría. […] Chiquita Serrano no entra a la escena: ella irrumpe. Ella no sale del escenario: es absorbida detrás de las bambalinas[18]

Otros medios de prensa comentan de sus presentaciones en el Melody’s -llamado El Templo de la Rumba- donde en agosto de ese mismo año se presentaba con la orquesta del cubano Oscar Calle.[19]

Anuncio publicado en Paris Soir, en 1935. Consultados en Gallica.bnf.fr

Vientos de guerra. Retorno a Cuba.

Al iniciarse la 2ª. Guerra Mundial con la invasión de Alemania a Polonia, comenzó el temor en el grupo de músicos cubanos que trabajaba en Francia, convertido en pánico cuando los nazis invaden Francia en mayo de 1940. La inmensa mayoría decidió abandonar el país galo, marchando unos a España y otros, como fue el caso de Chiquita Serrano y su esposo José Riestra, además de Oscar Calle y otros, regresaron a Cuba, donde viven y trabajan hasta que finaliza la guerra y deciden volver a París.


José Riestra y Dámaso Pérez Prado en Mil Diez, La Habana. Primera mitad de los 40. Foto tomada de gladyspalmera.com

En Cuba, en la primera mitad de los años 40 encontramos huellas de la presencia de Chiquita -con el sobrenombre o nombre artístico de Chiquitica Serrano- en la radio, integrando el elenco fijo de la naciente emisora Mil Diez, perteneciente al Partido Socialista Popular desde sus mismos inicios, junto a Elena Burke, Celia Cruz, Olga Guillot, Julieta Peñalver, Margarita Díaz, Panchita Trigo, Delia Casanova, Sarah Santana, Alicia Llorente, Berta Velázquez, Berta de los Ángeles, Olga Rivero, Nilda Espinosa, Rosa Roche, Tomasita Núñez, Greta Menzel, Zoila Gálvez, Matilde Camejo, Ester Payret, Hilda Santana, Alba Marina, Anoland Díaz, Miriam Acevedo, Margarita Valdés, Berta Viilla, Aurora Lincheta, María Cervantes, Orquídea Pino.[20]

Canta en la transmisión inaugural de Mil Diez el 1 de abril de 1943 y le asignan el primer programa dedicado al género afro en esa emisora. A solo 11 días de la inauguración, el periodista Luis Alfonso, en su columna en el diario Noticias de Hoy, la califica como “la gran contralto negra, fiel intérprete de nuestra música afro-cubana que tanto ha gustado.”[21] Sin embargo, el paso de Chiquita Serrano por Mil Diez será fugaz, pues regresó con su esposo a París tras el fin de la guerra y una muy joven Celia Cruz la sustituyó en enero de 1945 en el segmento dedicado al género afro, con el programa Momento Afro-Cubano, el primero que personaliza quien pronto será La Guarachera de Cuba.

De vuelta a París

En París otra vez, desde mediados de los años 40 Chiquita retoma su trabajo en los cabarets que mantenían la tradición de presentar música y músicos cubanos.

En 1948 graba 3 canciones cubanas con la Rico’s Creole Band para el sello La Voix de Son Maitre (La Voz de su Amo): Quiéreme mucho, Quizás, quizás, quizás y La ola marina. Al año siguiente y para la misma marca registra Un poquito de tu amor y 3 meses después, Luna lunera. Ese año 1950 graba 5 canciones con la orquesta de Alberto H. Rivera, para el sello Typik y otras 3 con la Rico’s Creole Band para el sello La Voix de Son Maitre: La múcura y La televisión, y en 1952, queda fijado Amor y más amor para la misma marca.

Chiquita Serrano en los años 50. Foto tomada del libro citado de Alain Boulanger.

Durante muchos años actúa en el cabaret situado en el 168 de la Rue du Faubourg Saint Honoré, dando su nombre a su propia orquesta, en la que aparece como directora: Chiquita Serrano et Son Ensemble Cubaine (Chiquita Serrano y su Orquesta de Ritmos Cubanos) con la que se presenta también en otros espacios nocturnos parisinos como L’Elephant Blanc, conocido por mantener en escena por muchos años a músicos y orquestas cubanas y latinas, y por supuesto, en la sempiterna Cabane Cubaine. Era una formación familiar, que integraban también su esposo como contrabajista, su hijo Pepito en la percusión afrocubana y su hija Francia, a quien llamaban Nenette, también como cantante. Se sumaban a la orquesta el notable músico cubano Ernesto “Tito” Puentes y Michel Wyatt (trompetas); Sylvia Wiener (piano), Teddy El Antillano (timbales); Pedro Lugo Machín (maracas y voz), Emilio Boza “Bombón” (tumbadora).

Chiquita Serrano y su Orquesta Cubana. En el extremo izquierdo, con rodilla en el suelo, José Riestra, Aldo Jova (piano,), Guillermo Fellove (trompeta), Pepito (bongó) y El Niño Martínez (saxofón, presumiblemente dominicano). Foto Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

En 1952 la revista norteamericana Billboard ubicaba a Chiquita Serrano en el Casino de Cannes alternando con la Orquesta del afamado músico francés Aimeé Barelli.[22]

A nivel discográfico, a inicios de los años 50, Chiquita Serrano continuó realizando grabaciones, aunque no con igual frecuencia que en las décadas pasadas. En 1958 y con su esposo e hijo en la banda, graba para el sello B.A.M. (Éditions De La Boîte À Musique) el LP de 10” Chants Et Danses Typiques de Cuba (LD-335) donde retoma algunos de sus éxitos anteriores como Negro Bembón dentro de un repertorio de clásicos cubanos como Guajira Guantanamera, Son de la loma, Si llego a besarte y Mata siguaraya, entre otros. Por este disco, cuyas notas fueron escritas por el poeta cubano Nicolás Guillén, Chiquita Serrano recibe ese año el Grand Prix du Disque otorgado por la Académie Charles Crosi.[23]

Le seguirán otros discos producidos también por el sello B.A.M.: “En Dansant Avec Chiquita Serrano et son Ensemble Cubain” (LD-347, ca. 1958) Danson á Cuba (LD-371, ca. 1960), donde continúa la línea de incluír en mayoría afros y guarachas de gran popularidad. Estos 3 Lps han tenido varias reediciones en diferentes países y varios de los temas incluídos fueron publicados en discos sencillos de 45 rpm.

En 1970 Chiquita Serrano y su esposo José Riestra cesan de manera definitiva su vida artística. Abandonan cualquier vínculo con el ambiente artístico cubano en la capital francesa y se retiran a vivir en las afueras de París. Chiquita se refugia en la pintura. Riestra muere el 9 de enero de 1997 en Ivry-Sur-Seine, Val-de-Marne, a los 93 años de edad. Chiquita le sobrevive 7 años y muere a los 98 años de edad, en la misma ciudad el 25 de julio de 2004.

Chiquita Serrano y su orquesta en escena. Foto: Archivo personal de Francia Riestra Serrano, recopilada por Tommy Meini.

A 12 años de su muerte, en 2016, Chiquita Serrano es incluída con Quiero una conga en el álbum recopilatorio Cubana Perfecto – The Cuban Music Collection 1926-1997, que recoge en 4 discos el resultado de una singular curaduría sobre la música cubana por el mundo, y publicado por el sello norteamericano RockBeat Records.

Con una carrera sin grandes transformaciones ni aportes sustanciales a nivel de géneros musicales, el legado de Chiquita Serrano radica en su persistente capacidad de difusión, en haber sido desde la década de los 30 una de las primeras voces cubanas, más populares y con más larga permanencia en la escena de la Isla en París y legar una discografía que muestra el paso de los ritmos cubanos por Francia en sus casi 50 años de carrera artística.

CHIQUITA SERRANO. DISCOGRAFÍA VERIFICADA

(Compilada a partir de la discografía incluída en el libro de Alain Boulanger antes citado, y de: Colección Díaz Ayala, Colección Gladys Palmera, Internet Archive, www.discogs.com)

1 9 3 2

Con la Rico’s Creole Band (5 de octubre de 1932)

Pobre corazón (1ª. Voz. Dúo presumiblemente con Fermín Jova) – Gramophone K-6724.

Buscando millonarias (1ª. Voz. Dúo presumiblemente con Fermín Jova) – Gramophone K-6664.

Lamento esclavo (2ª. Voz. Dúo presumiblemente con Fermín Jova) – Gramophone K-6664.

Con la Orquesta Típica Castellanos de la Cabane Cubain (12 de octubre de 1932)

Invitación a la rumba – Columbia DF-1030

Cuchabamba – Columbia DF-1031

Buscando millonarias – Columbia DF-1031

Green Eyes (Aquellos ojos verdes) – Columbia DF-1030

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain (Octubre 1932)

Flan y merengue – Parlophone 85431

Sóngoro Cosongo (solo voz?) – Parlophone 85432

Con Don Barreto Et Son Orchestre Cubain (Diciembre 1932)

Negra bachatera – Decca F45027

1 9 3 3

Con la Rico’s Creole Band (9 de octubre de 1933)

Shangai (1ª. Voz probablemente con F. Jova)– Gramophone K7982

See saw (dúo con?) – Gramophone K7219.

Lágrimas negras (1a. voz a dúo con?) – Gramophone K7137

Con Oscar Calle et Son Orchestre Cubain du Melody’s (3 noviembre 1933)

(a dúo con Fermín Jova)

En el silencio de la noche– Columbia DF1364

Alí Babá – Columbia DDF1345

Ay mamá – Columbia DF1365

Shangai – Columbia DF1345

Canto Caribe – Columbia DF1365

Trigueñita – Columbia DF1364

Con Oscar Calle y su Orquesta Cubana (Finales de 1933)

(Dúo con Fermín Jova)

Ay mamá – Decca F47021

Shangai – Decca F47014

Alí Babá – Decca F47014 – ASTRA A 5018

Negro bembón – Decca F47021

Con Orquesta Típica Castellanos (fecha y lugar de grabación sin determinar)

(Dúo con Fermín Jova)

Nena – Regal (España) DK8903

Tu olvido – Regal (España) DK8903

1 9 3 4

Con José Riestra y su Orquesta (Finales de 1933 o enero de 1934)

No quiero más mujer – Pathé PA99

Mala mujer –

Negra bachatera (dúo con B.Cotton) – Pathé PA925

Con la Rico’s Creole Band (18 de junio de 1934)

Adios mi chaparrita – Gramophone K7450

Mi chiquita – Gramophone K7335

Con Oscar Calle y su Orquesta del Melody’s (Finales de 1934)

(Dúo con Fermín Jova)

Carioca Habana – Sefono 7077

Se fue miedo – Sefono 6078

1 9 3 7

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain du Melody’s (Mayo 1937)

Quiero una conga – Polydor 524364 – ATOUT 4321

Conga cariñosa – Polydor 524364

Ay mamá – Polydor 512890

Tabou – Polydor 512899

La conga se va – Polydor 512889

Rumba tamba – Polydor 512890

Con Rico’s Creole Band (Julio 1937)

Rumba galopante (dúo con Marina Guida) – Gramophone K7951

Viva la conga – Gramophone K7988

1-2-3 (dúo con ¿)- Gramophone K7951

París Soir – Gramophone K7988

Con Guida Tropical Boys (Octubre 1937)

Youkoumi – Odeon 279287

Rumba blanca – Odeon 279286

Voilá la conga – Odeon 279287

Conga de la Havana – Odeon 279288

La conga du Congo – Odeon 279288

1 9 3 8

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain (Marzo 1938)

Quiero la conga – Pathé PA1484 y Coliseé 11274

La conga cariñosa – Pathé PA1485 y Coliseé 11274

Tonia ferocita – Pathé PA1484

Conga SVP – Pathé PA1486

Africana – Pathé PA1485

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain du Melody’s (Marzo 1938)

Chango – Polydor 514094

Loca rumba – Polydor 514094

Viva la conga – Polydor 514095

Conga para ti – Polydor 514095

Conga manía – Polydor 414096

Lucumí – Polydor 414096

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain du Melody’s (Diciembre 1938)

Así fue – Odeon 279535

Sigue con la conga – Odeon 279535

Señora tentación – Odeon 279536

1 9 3 9

Con Oscar Calle Et Son Orchestre Cubain du Melody’s (Enero 1939)

La conga nos llama – Polydor 514285

La arrolladora – Polydor 514286

La mulatica – Polydor 514287

Chinita – Polydor 514286

Cuban Melody – Polydor 514287

Con Guida Tropical Boys (Marzo 1939)

Macarara – Gramophone K8368

La sultana – Gramophone K8368

1 9 4 8

Con Rico’s Creole Band (27 de diciembre de 1948)

Quiéreme mucho – LVDSM SG120 y K8961

Colibrí – LVDSM K8961

La ola marina – LVDSM SG104 y His Master Voice (Reino Unido) JK2620

Quizás, quizás, quizás – LVDSM SG104 y His Master Voice (Reino Unido) JK2620

1 9 4 9

Con Rico’s Creole Band (24 de octubre de 1949)

Un poquito de tu amor – LVDSM SG183

1 9 5 0

Con Rico’s Creole Band (25 de enero de 1950)

Luna lunera – LVDSM SG214

Con la Orquesta Típica de Alberto H. Riviera (Junio de 1950)

Agua mineral – Typic 1037

No te metas – Typic 1038

Yuka – Typic 1038

Se va el caimán – Typic 1037

Chocolate – Typic 1039

Con Rico’s Creole Band (16 de octubre de 1950)

La múcura – LVDSM SG266

La televisión – LVDSM SG266

1 9 5 2

Con Rico’s Creole Band (22 de abril de 1952)

Amor y más amor – LVDSM SG427

1 9 5 8

Chiquita Serrano et son Ensemble Cubain.

Chants Et Danses Typiques de Cuba – LP 10” y LP 33rpm – BAM LD-335; LD-5335

(Negro bembón, Guajira guantanamera, Si llego a besarte, Son de la loma, Toque de santo, Mari Juana, Sóngoro Cosongo, Mata siguayara, La comparsa del carnaval)

(Tiene 5 reediciones. Publicado también como Thiossane Vol. 1– Disques M.A.G. MAG-117

En Dansant Avec Chiquita Serrano Et Son Ensemble Cubain – LP 10” – BAM LD-347.

(Mentirosa, Babalou, Atunaré, Nunca, Acurrúcame, Negra triste, El cajón, Oye mi guaguancó).

1 9 5 9

Chiquita Serrano et son Ensemble Cubain.

Panorama folklorique No. 2 (recopilatorio)

Negro bembón

1 9 6 0

Chiquita Serrano et son Ensemble Cubain.

Dansons Á Cuba – LP 10” – BAM.

(Fricasé de pollo, La paloma, Pepito, Goyito, Coloria floreciente, Anabacoa, Lágrimas negras, Golpe bibijagua).

1 9 6 2

Chiquita Serrano et son Ensemble Cubain.

Chants Et Danses Typiques De Cuba – Extended Play 7” – BAM EX226

(Guajira guantanamera, Mari Juana, Si llego a besarte, Son de la loma)

Acurrúcame – Extended Play 7” – BAM EX247

(Acurrúcame, Atunare, Babalou, El cajón)

Une Soirée à Keur Samba – Orchestre Keur Samba – Extender Play 7”-BAM EX256

(Qué bueno baila usted)

Agradecimientos por la colaboración a Tommy Meini, Daniel Vernhettes, Jaime Jaramillo y Mario Raúl Zequeira.

NOTAS

(En todos los casos el libro «La Havane à Paris. Musiciens cubains à Paris (1925-1955)» es citado aquí en su segunda edición aún inédita que saldrá en francés y también en español  bajo la editorial Jazzedit, de Francia)

[1] Club Artístico de La Habana. En Diario de la Marina. La Habana, Cuba. 27 de marzo de 1927. Pag. 2. Juan Roberto Ondina (1904-1963) podría ser, presumiblemente, el célebre flautista afrocubano conocido como Roberto Ondina.

[2] Crónica Social. Unión Fraternal. En Diario de la Marina. La Habana, Cuba. 25 de abril de 1928. Pag. 25.

[3] El Ten Cent Teatral. En Diario de la Marina. La Habana, Cuba. 25 de septiembre de 1928. Pag. 10.

[4] Ibidem

[5] Vázquez, Carmen: Alejo Carpentier en París (1928-1939). En Escritores de Améríca Latina en París. Pp. 101-103. Consultado en PDF. Centro Virtual Cervantes.

[6] Para ampliar, véase: Fajardo Estrada, Ramón: Rita Montaner. Testimonio de una época. Tomo I Editorial Oriente. Santiago de Cuba. 2017. Pp. 111-124

[7] Estas crónicas pueden consultarse también en el libro Temas de la lira y el bongó.

[8] Carpentier, Alejo: Las nuevas ofensivas del cubanismo. En revista Carteles. 15 de diciembre de 1929. Pp. 47-48

[9] Lista de pasajeros del barco Siboney en viaje La Habana- Nueva York. 22 de noviembre de 1924.

[10] DAHR- Discography of American Historical Recordings. Universidad de Santa Bárbara, California.

[11] Conciertos. Música cubana, Lecuona y el Jazz Band Sinfónico. En Diario de la Marina, La Habana, Cuba. 1 de octubre de 1928. Pag. 12.

[12] Boulanger, Alain. Op. Cit. Pag. 23

[13] Carpentier, Alejo: La Rue Fontaine, calle cubana. Entrevista Carteles. 9 de octubre de 1932. Pag. 16

[14] Alejo Carpentier en documental-conferencia realizado en 1973 por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), bajo la dirección de Héctor Veitía, publicado en: Alejo Carpentier, Conferencias, La Habana, Letras Cubanas, 1987, pp. 32-58

[15] Boulanger, Alain: Op. cit. Pp. 33-34

[16] Boulanger, Alain: Op.cit. Mariana Guida no era dominicana. Su nombre original era Mariana de Gonitch , de origen ruso y esposa del músico cubano Pedro Guida.

[17] La Vanguardia. Manila, Filipinas. 9 de agosto de 1934. Pag. 9.

[18] La Danse “America Latine”. En La Presse. 27 de febrero de 1935. Pag. 4

[19] L’Auto-Velo. París, Francia. 30 de agosto de 1935. Pag. 4P.

[20] López, Oscar Luis: La radio en Cuba. Editorial Letras Cubanas. La Habana, Cuba. 1981. Pag. 313.

[21] Alfonso Luis: Sección Radio. En Noticias de Hoy. 11 de abril de 1943. Pag. 10

[22] Paris Peek. En revista Billboard. Estados Unidos. 23 de agosto de 1952. Pag. 49.

[23] Combat. París, Francia. 22.09.1959. Pag. 3

Alquízar, Cuba. Soy una apasionada de la historia de la música y los músicos cubanos, de la memoria histórica y de asegurar su presencia historiográfica en las redes. Me gusta la investigación. Trabajo además en temas de propiedad intelectual y derechos de autor. Escucho toda la música... y adoro....la buena. Desmemoriados... es la interaccción. Todos los artículos son de mi autoría, pero de ustedes depende que sean enriquecidos.

10 Comentarios

  • Rosa Marquetti Torres

    Gracias, Ivan. Siendo usted un gran estudioso de nuestra música, me alegra saber que aprecia realmente algo de lo que hago de manera personal por los musicos cubanos de todas las épocas y dondequiera que hayan decidido vivir.

  • Jaime Jaramillo

    Felicitaciones Rosa, para descubrir todo lo relacionado a Chiquita Serrano, pienso que debes tener por algún lado un doctorado en Arqueología y una dedicación total para una figura que poco se menciona pero a través de este magnífico escrito nos dejas saber la importancia de esta gran cantante y artista y a la vez nos das a conocer la actividad de los músicos cubanos en París. Gracias mil y al grupo de colaboradores como Alain Boulanger, Tommy Meini y otros.

  • Rosa Marquetti Torres

    Jaime querido, gracias por tus palabras y tu siempre presta colaboración. Solo una aclaración: no conozco a Alain Boulanger. De él solo conozco su libro y sus investigaciones sobre los músicos cubanos en París el el siglo pasado.

  • Casa del Fotógrafo Cabrales del Valle

    Felicidades Rosa: no la conocía. Es increible como logras rescatar todo el acervo cultural de la historia de la música cubana. Gracias.

  • Daniel Chatelain

    Chiquita Serrano fué una descubierta para mi en la primera edición del libro de Alain Boulanger. Intercambié bastante por aportes a la segunda edición con Dan Vernhette, citando ud en esta corespondancia. Su articulo es un magnifico complemento a esta descubierta.

  • Rosa Marquetti Torres

    Muchas gracias, Daniel. No sabía de su participación en esta segunda edición aún inédita. Gracias una vez más!!

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