Moraima Secada, La Mora

Moraima Secada es una de las cantantes cubanas más relevantes y carismáticas,  y una de las fundadoras del mítico Cuarteto D’Aida.

En el número 660 de la calle San Lázaro, entre Belascoaín y Gervasio, aquella mulatica delgada y vivaz debió comenzar a soñar con la fama  y el éxito sobre los escenarios.  Allí, en su propia casa, la villaclareña Pastora, quien era amiga entrañable su madre, tenía un pequeño negocio de planchado, y sus plisados de faldas amplias y almidonadas tenían fama en la zona. Y allí fue donde encontró empleo esa muchachita, cuyo nombre de pila era María Micaela Secada Ramos y había llegado con su familia desde la lejana Santa Clara, en busca de mejores oportunidades.  Su imaginación volaría muy lejos, y hasta entonaría entre plancha y plancha una guaracha o un bolero, cuando sus manos plisaban una y otra vez las batas cubanas con las que Celia Cruz mostraría con sabrosura, además de su voz rotunda, su espléndida figura.   Sería éste, quizás, su primer encuentro cercano con algo parecido a las candilejas de un escenario.

 La Mora, en los años 50 (Archivo María Caridad Secada)

Había llegado a La Habana en 1940, cuando José Remigio, el patriarca de la familia Secada decide intentar una suerte mejor y como muchos, emigra a la capital con una parte de sus hijos, instalándose en el barrio de Pueblo Nuevo, en Oquendo 820 esquina a Peñalver.  María Micaela y María Caridad habían nacido en Santa Clara el miércoles 10 de septiembre de 1930; eran jimaguas,  y llegaron al mundo en el quinto de los seis partos felices de Micaela Ramos en los que trajo al mundo a dos varones y cinco niñas.  Tal parece que la pequeña María Micaela había nacido cantando, pues a los tres años  sus hermanos mayores la llevan a la radioemisora CMHI de la ciudad donde vivía –Santa Clara- y la presentan en un programa que auspiciaba la revista Ninfa, cantando un bolero de título Lola.[1]   Una experiencia similar la repetiría ya en La Habana meses después de llegar a la capital con su familia:  en agosto de 1940, con diez años, se presenta en La Corte Suprema del Arte, un famoso programa que desde 1937 la CMQ lanzó al éter para encontrar y promover talentos emergentes  y llegó a convocar la atención de toda la radioaudiencia nacional.  Allí cantó, siguiendo la moda de entonces, el pasadobleValencia, conquistando uno de los primeros premios.[2]  

Transcurría la segunda mitad de los años cuarenta y María Micaela Secada continuaba cantando donde quiera que podía, pero sobre todo,  entre las ropas blancas y las planchas de carbón de la tintorería donde seguía trabajando como planchadora para paliar las estrecheces de la economía familiar. Es por esos años que comienza a frecuentar las reuniones que un grupo de jóvenes como ella, algunos con sueños y  guitarra en ristre, animaban en la casa de la calle Marqués González 506 entre Pocito y Jesús Peregrino, en el Centro Habana de hoy, donde vivía Jorge Mazón: eran los muchachos del feeling.  Allí conoce a los compositores José Antonio Méndez (La gloria eres tú) , César Portillo de la Luz (Contigo en la distancia), Angel Díaz (Rosa mustia), el propio Mazón (Tú, mi rosa azul) y a los que, con sus voces como único instrumento, las  pusieron a disposición de las primeras creaciones filineras:  Elena Burke, Omara y Haydeé Portuondo, Dandy Crawford, Francisco Fellove… En aquellas reuniones una gorda sobresalía entre los asiduos:  era Aida Diestro, alguien que años más tarde sería crucial en la vida y la carrera de cuatro de las muchachas que allí absorbían toda la música y comenzaban a deshacer las amarras que contenían su sensibilidad.

ANACAONA

 Orquesta Anacaona. Moraima Secada, primera de izquierda a derecha.
(Archivo María Caridad Secada)

Cuentan que avanzaba ya el año 1950 y Portillo de la Luz se entera de que Concepción Castro, directora de la orquesta femenina Anacaona,   buscaba  una cantante, y de inmediato le avisa a María Micaela, quien se aventura, se presenta y es aceptada en la banda de las numerosas hermanas Castro.  Sería su primera incursión en un formato musical profesional.  Ya entre las Anacaona estaba Haydeé Portuondo, hermana de Omara, y con quien los años siguientes le depararían la unión en una de las formaciones vocales más trascendentales de la historia musical cubana.  Con las Anacaona viajó a Venezuela, Haití y Santo Domingo, pero su voz no quedó en ningún registro sonoro con esta agrupación.

 Otra foto de las Anacaona.  Moraima es la primera sentada de izquierda a derecha. 
(Archivo María Caridad Secada)

CUARTETO D’AIDA

Unos dicen que fueron Haydée y Omara las de la idea de formar un cuarteto, y que reclutaron a Elena, quizás al amparo de los buenos recuerdos y el excelente hacer del cuarteto de Orlando de la Rosa, donde se unieron la Portuondo y la Burke en los albores de la década de los 50.  Otros dicen que fue Aida quien las buscó y las juntó.  Unos hablan de que debutaron  el 16 de agosto de 1952 en un programa de nombre Carrousel de Sorpresas; otros, que su estreno fue en el famoso Show del Mediodíadel circuito CMQ, pero que después estuvieron mucho tiempo sin encontrar trabajo ni dónde cantar, hasta que comenzó la espiral hacia  la fama.  Lo cierto es que Aida creó, con esas lindas, afinadas y guapachosas mulatas, el cuarteto vocal más trascendental de todos los tiempos en Cuba:  Elena Burke, Omara y su hermana Haydeé Portuondo y, Moraima Secada –¡había dejado de ser María Micaela!- añadirían a sus excelentes voces, al cuidado repertorio y al excelente montaje de voces –estos dos a cargo de la gorda Aida Diestro- una sensualidad nunca antes vista en esta proyección de conjunto vocal. 

 El Cuarteto D’Aida original.  De izquierda a derecha: Moraima, Elena, Haydeé y Omara
(Archivo María Caridad Secada)

El éxito es inmediato.  Se hacen populares y hasta habituales en programas de radio y televisión, comoEl Bar Melódico de Osvaldo Farrés, por el canal 2, por sólo citar uno.  Son reclamadas en los mejores cabarets de la época:   en su número del mes de agosto de 1954, la revista Show informaba de la presencia del Cuarteto Vocal D’Aida en el elenco del show Ritmolandia  en el cabaret Montmartre, bajo la producción de Mario Agüero, y en el que se presentaban figuras ya consagradas como Benny Moré, Sonia Calero y el Ballet de Alberto Alonso.  En noviembre de ese mismo año ya Aida había firmado el contrato que refrendaba la decisión de Rodney, el mago del espectáculo:  iniciando el año 1955 el Cuarteto D’Aida subiría a la pista del salón Bajo las Estrellas del cabaret Tropicana.

Van de un éxito en otro y con rapidez conquistan el derecho a presentarse en los más reputados escenarios del espectáculo en Cuba y en el extranjero. Se suceden los contratos y viajan a numerosos países.  En 1956 las chicas de Aida Diestro vuelven a Tropicana en las dos producciones de Rodney previstas para inicios del año:  Evocación y Seis Lindas Cubanas, en las  que  compartirían cartel con el tenor Manolo Alvarez Mera, Estelita Sanatló y Xiomara Alfaro, en roles estelares, y con el Cuarteto de Carlos Faxas, el trío de las Hermanas Lago, Celina y Reutilio, Ramón Veloz y la pareja de baile de Ana Gloria y Rolando.

En febrero de 1957, la revista Bohemia destacaba la presentación del Cuarteto D’Aida en The Steven Allen Show, en el canal NBC de la televisión estadounidense, en un programa con fuerte presencia cubana asegurada con ella junto a la cantante lírica Marta Pérez, Sonia Calero y el Trío Taicuba, obteniendo elogiosas críticas.

 El Cuarteto D’Aida en un programa de televisión Omara, Elena, Haydeé y Moraima. 
Década de los 50.(Archivo María Caridad Secada)

Raramente, no es hasta 1957 que realiza sus primeras grabaciones, bajo el sello RCA Víctor, las que, de hecho, constituyen el único disco LP que nos dejaron:  An evening at the Sans Souci, con la orquesta y arreglos de Chico O’Farrill y que, en opinión de la autora, constituyen uno de los registros sonoros más espectaculares que haya realizado una formación vocal cubana alguna vez. El desempeño de Las D’Aida en la grabación de Tabaco verde (Eliseo Grenet), bastaría por si solo para justificar su supremacía.   Los últimos meses de 1957 marcan también, curiosamente, la salida de Elena Burke de la formación de Aida Diestro, convertida ya en una cantante de recia y singular personalidad y un dominio vocal y escénico que ameritaban ya un vuelo en solitario.  La sustituye, en su tesitura,  la bella Leonora Rega, quien pasa la prueba de fuego de su primer día con Las D’Aida en su habitual presentación en el Casino Comodoro, por esas mismas fechas.  Continúan los éxitos del cuarteto en su nueva formación.  En la primera mitad de 1959 Omara, Haydée, Moraima y Leonora viajan a Venezuela donde se presentan junto a varias figuras cubanas, entre ellas, Celia Cruz,  y regresan a cumplir contrato nuevamente en el Casino Comodoro, donde se mantienen por varias semanas consecutivas y exitosas.

 Segunda formación del Cuarteo D’Aida:  Haydeé, Leonora, Aida, Moraima y más abajo, Omara.
(Archivo María Caridad Secada)

Moraima siempre valoró lo que para ella significó el magisterio y la cercanía de la gorda genial: “Con Aida Diestro aprendí a tener un pleno dominio de mi voz, de la afinación, de la armonía, y el rubateo dentro del ritmo. Aida era estelar, conformó lo que posiblemente haya sido el mejor cuarteto de Cuba. Ella procedía de una iglesia, por eso fue una verdadera creadora dentro del tratamiento armónico que obedecía a las nuevas sonoridades de la música cubana e internacional”.[3]

Durante su permanencia en el Cuarteto D’Aida, Moraima viajó además a México, Argentina, Uruguay, Chile y Puerto Rico. Se dice que ya entonces habían acompañado en la pista del cabaret Tropicana y otros espacios nocturnos, a renombradas figuras internacionales como Nat King Cole y Edith Piaf, quienes en la segunda mitad de los cincuenta visitaron y cantaron en Cuba.

 Moraima junto a Merceditas Valdés y detrás, el gran batalero Trinidad Torregrosa.  Esta foto permite suponer que fue tomada durante el rodaje en Cuba del filme Yambaó (Cry of the Bewitched) del director mexicano Alberto Crevenna, y protagonizado por Ninón Sevilla, en 1957. 
(Archivo Josefina Barreto)

Era  un excelente momento en la carrera de las cuatro muchachas, pero surgieron desavenencias y en marzo se publicaba la noticia en la prensa y  en  su edición de abril de 1960, la revista Show también la comentaba:  Moraima renunciaba a continuar en el Cuarteto D’Aida.  Indica que “… se había llegado a un acuerdo entre todas para terminar al finalizar el contrato del Hilton [hoy Habana Libre], pero Moraima dice que no camina más.”[4]  Carmita Lastra, quien había integrado el Cuarteto de Facundo Rivero, estaba embarazada, pero se compromete a asumir el lugar de La Mora en Las D’Aida inmediatamente  después del nacimiento de su bebé.  Se produce un breve impasse para el cuarteto, pero La Mora ya es una cantante en solitario.[5] Comenzaría haciéndose acompañar por los Hermanos Bravo en La Reve, un pequeño night club de la zona de Miramar, en las calles 5ta. y 84, pero esto sería por muy poco tiempo, pues tan sólo un mes más tarde, Moraima sería la voz femenina  en otro cuarteto vocal.

EL CUARTETO DE MEME SOLIS

 Moraima con el Cuarteto de Meme Solís en un estudio de la televisión en Cuba  
(Archivo María Caridad Secada)

Corría el año 1958 y un joven pianista villareño se ha mudado a La Habana.  Está de suerte porque consigue que la gorda Aida lo acepte como pianista acompañante ocasional de su ya famoso Cuarteto, sin saber aún lo mucho que bebería de aquella fuente incesante de talento.  Es obvio que la experiencia con el Cuarteto D’Aida enriquecería la visión de ese músico extraordinario que luego se hizo llamar Meme Solís, respecto al construcción de armonías en formaciones vocales, con las que ya había comenzado a experimentar en su natal Santa Clara.  No lo sé con certeza, pero  es probable que, en su relación con Las D’Aida, Meme haya marcado la voz de La Mora para lo que tenía en mente: la creación de un cuarteto vocal –ya comenzaba la era de los cuartetos- que se aventuraba, sin desdeñar las influencias, a trascender el calco a The Platters y otros norteamericanos.  El Cuarteto de Meme Solísdebutaría  en abril de 1960 en el Club 21, de N y 21 en el Vedado, tres voces masculinas –el propio Meme, Horacio Riquelme y Ernesto Marín- y una voz femenina:  la de Moraima Secada, quien continuaba así su carrera musical trascendiendo los ricos años de permanencia en el Cuarteto D’Aida.  Con el cuarteto se presenta Moraima en el mes de agosto en un escenario de mayor popularidad – el famoso Gato Tuerto, junto a Elena Burke, Frank Domínguez, Doris de la Torres y Enriqueta Almanza. Llega 1961 y Meme Solís con Moraima y el resto del cuarteto son contratados para presentarse en elJohnny’s Dream y hasta allí lo sigue la legión de admiradores que ya respaldaba su excelente trabajo vocal.  Al finalizar el año y según los columnistas del espectáculo en los diferentes medios de la prensa escrita, el Cuarteto de Meme Solís es elegido como el mejor cuarteto mixto.

Meme Solís, Horacio Riquelme, Moraima Secada y Ernesto Marín:  
el primer Cuarteto de Meme Solís (Foto cortesía de www.montunocubano.com)

Volverán a presentarse en El Gato Tuerto durante los primeros tres meses del año 1962  y en diciembre cantarán en las descargas de los domingos en el Salón Rojo del  Capri, que comenzaban desde las 2.00 pm, y por las que desfilarían Celeste Mendoza, Elena Burke, Luis García, Marta Strada, Los Bucaneros, José Antonio Méndez y muchos otros.  Además, ese mismo mes  Moraima estaría entre las voces invitadas al Tercer Concierto de Música Moderna con Leonardo Timor y una orquesta de veintiún profesores.  El veredicto que antes correspondía a la asociación gremial de críticos y columnistas, lo daría este año el periódico Revolución y en él, el Cuarteto de Meme Solís compartiría lauros con Los Modernistas,  de  Fernando Mulens, como mejores cuartetos mixtos. Ya en 1963, Los Zafiros arrasarían y Los Meme recibirían una mención en la categoría de cuartetos, aunque su popularidad no hacía más que aumentar.

 Elena y Moraima, con Meme Solís al piano, en un estudio de televisión. 
Década de los 60. (Archivo María Caridad Secada)

Con el cuarteto de Meme Solís, La Mora grabó al menos doce temas grabaron con acompañamiento orquestal, que serían publicados fuera de Cuba en formato LP  bajo el sello Sonidisc y más tarde, ya en CD con el sello Esencial Media Group.  De estas canciones, descuella inderrotable en Tú, mi rosa azul y sobre todo, en Alivio;  hasta se aventuran en una samba (Eu no tivi tempo) en la que Moraima destaca cantando en portugués;  también varios temas muy movidos, como la guaracha A la quimbamba, el chachachá De prisa, y de ellos, Alivio sería quizás su primer gran éxito como solista, a pesar de haberlo grabado como integrante de esta formación:  tal era la fuerza del desempeño de la Secada.[6]

Cuarteto de Meme Solís con Moraima Secada (Archivo María Caridad Secada)
EN SOLITARIO

Su temperamento y la excelencia de su intepretación desbordaba la estructura del cuarteto y la vida la llevó al camino que ya pedía su carrera:  en 1964 La Mora abandona el cuarteto de Meme Solís y debuta ya cantando en solitario el 26 de junio de ese año en el Salón Libertad, antiguo Casino del Hotel Nacional, acompañada del combo de Samuel Téllez y compartiendo cartel esa noche con Luis García, Voces Latinas y Bobby Leonard y su combo.[7]  Adriana Orejuela comenta que tiempo después Meme reconocería:  “Moraima tenía demasiada personalidad para el grupo, éramos un trío y una cantante”.[8]Mucho me habría gustado poder entrevistar hoy, en estos días, al maestro Meme Solís y pedirle que me contara, desde la distancia sus recuerdos de Moraima y de su modo de hacer la canción.

La Mora, acompañada al piano por Samuel Téllez (Archivo María Caridad Secada)

De inmediato es reconocida como una de las voces más altas en la canción cubana de aquellos años.  Moraima sería una de las figuras estelares que participan, por Cuba, en el Festival Internacional de la Canción de Varadero en 1970, el evento musical al que los medios concedieron los mayores y más relevantes espacios.   Dos años después, en mayo de 1972 La Mora realiza su primer recital en el Teatro Amadeo Roldán, con el respaldo de  la Orquesta Cubana de Música Moderna.  Memorables fueron sus temperamentales interpretaciones junto al piano del maestro Samuel Téllez, uno de sus más frecuentes acompañantes en este instrumento.

 Moraima canta Alivio en un programa de la televisión cubana

La Mora transitó por los mejores y más importantes escenarios de Cuba, pero la época en que inició su carrera como solista fue quizás, la más desafortunada para los músicos cubanos en cuanto a su proyección más allá de la Isla.  Poca confrontación internacional, limitada geográficamente al ámbito de los otrora países socialistas; escasa difusión y presencia nula en los mercados por donde siempre circuló la música cubana.  Como a muchos, esos años no favorecieron a La Mora, en contraposición con la profética popularidad lograda en su país, al igual que sus dos compañeras del Cuarteto D’Aida aunque, quizás un tanto diferente a lo conquistado por sus compañeras de cuarteto D’Aida,  Elena Burke y Omara Portuondo. Pienso que no sólo fue cuestión de suerte, no. Hubo algo más, de la vida misma, del modo de enfrentarla, de gozarla y de vivirla, en definitiva. Y eso, sin dudas, marcó también el derrotero profesional de La Mora.

Desde la visión mítica – me reconozco en el calificativo- que tengo del insuperable e insuperado Cuarteto de Aida –el original-, ella es la que más se me parecía a la infelicidad.  No sé si fue así en realidad, pero lo que siempre percibía en La Mora –siendo ya la solista que llegó a ser- era un aura trágica de la que, parecía, ella era consciente, y que a la vez, y por ello, se empeñaba en derrotar desde su voz a golpe de pura fiereza.  No sé si siempre fue así, pero cuando alcancé a verla cantando delante de mi asombro, cuando se vistió de  aquella angustia palpable que nunca derrotó su afinada concentración, a Moraima Secada le iba la vida en el estremecimiento de una simple estrofa. Ya para entonces parecía convencida de que no habría alivio que rompiera la cadena de los sucesivos y endiablados desamores.  Esto también hacía parte de su singularidad:  La Mora no se parecía a nadie:  no tenía un símil en la canción cubana, por donde han desfilado no pocas “trágicas” y temperamentales:  ella era diferente en su tristeza agónica y fiera, como diferente fue siempre el modo en que se valió de su canto, diáfano y desbordado, para extrovertir los más disímiles colores con que, desde su yo íntimo, dibujó   su apasionado tránsito por la vida. 

Moraima prefirió para su repertorio temas de profundo sentido conflictual y por ello, portadores de una gran carga emotiva; en él se destacan obras de autores filineros como César Portillo de la Luz (Nuestra canción); Andrés Hechevarría “Niño Rivera”(Mi realidad eres tú); el binomio Yañez y Gómez (Tu rostro); Jorge Mazón (Abstraídamente) y José Antonio Méndez (Ese sentimiento que se llama amor), entre otros. Volvió a Meme Solís cuando grabó La verdad que te di y aceptó temas exitosos de Juan Arrondo (Ese que está allí y Llégame hasta el alma), e hizo suyas las canciones de Chany Chelacy, que narraban los avatares de sus propias vidas.

En mi preferencia, nunca nadie cantará Perdóname conciencia (Piloto y Vera), como ella lo hizo; tampoco tendrá émulos su Alivio (Julio Cobo), ni su Ese que está allí, ni su sentida versión de Me encontrarás (Tania Castellanos).

El sólo hecho de haber sido una de las voces elegidas por Aida Diestro para formar y estrenar su famoso Cuarteto, le bastaría a María Micaela Secada Ramos –para siempre Moraima Secada- para ser  un nombre de culto en  la música cubana.  Sin embargo, su presencia en otras formaciones de indiscutible protagonismo y trascendencia y luego, su memorable trabajo en solitario, la sitúan entre los insoslayables. De los cincuenta y cuatro años que alcanzó a vivir, cincuenta y uno  estuvieron signados por  la música, cifras que sólo admiten una reverencia.  Habrían sido mucho más, si las ganas de vivir no la hubieran abandonado.  El 6 de octubre de 1976 un avión de Cubana de Aviación explotaba en pleno vuelo y caía incendiado en las aguas de Barbados, como consecuencia de uno de los más crueles  sabotajes contra Cuba.  Ahí viajaba, por un fatídico azar, Lázaro Serrano Mérida, sobrecargo de una de las tripulaciones que iban en esa aeronave.  Era además, compositor.  Su nombre artístico era Chany Chelacy,  el hombre a quien Moraima amó en los últimos años de su vida y con quien, se dice, vivió sus mejores y más amorosos tiempos.  Ya nada sería igual para ella, ni siquiera ella misma.  Ni sus hijas Clara y Nildé  consiguieron devolverle la alegría.

Años después  Omara siente preocupación y decide dar un aliento a La Mora:  convoca a Elena,  y  vuelven a reunirse  sobre un escenario, las tres joyas descubiertas por Aida Diestro; rememoran sus tiempos de las D’Aida y entre 1979 y 1983 actuan juntas en varios espectáculos en Cuba.  Viajan también a México donde se presentan con éxito. En 1984, graban la culminación del reencuentro:  el antológico tema  Amigas, de Alberto Vera, y del que quedara constancia fílmica memorable en el excelente documental Omara, de Fernando Pérez. Sería, quizás, una de las últimas imágenes de Moraima, donde ya se percibía su tristeza inocultable.  Los caminos de evasión que halló para conjurar la angustia cedieron  ante  la desesperanza, y se aproximó el final.  La Mora moriría en La Habana, a consecuencia de una enfermedad hepática irreversible, la víspera del último día del año 1984.

(Publicado también en www.cubacontemporanea.com)

MORAIMA SECADA . GRABACIONES

EN DISCOS COMERCIALES COMO CANTANTE PRINCIPAL

“Moraima y Los Meme”      LP SN-3012 (Sonidisc) (Reeditado en CD bajo el sello Esencial Media Group)

Alivio (Julio Cobo)

Corazón de Cristal (Enrique Pessino)

Tú mi rosa azul (Jorge Mazón)

No niegues que me quisiste (J.Moral)

Qué felicidad

Nadie más que tú

Vereda Tropical (Gonzalo Curiel)

Algo extraño

San Valentín

Yo no tengo tiempo

A la quimbamba

De prisa

“Moraima Secada” – LP-3232  Areíto (Orq. Dirigida por Rafael Somavilla)

Alivio (Julio Cobos)

Estoy aquí (Yolanda Castillo)

Gracias viento (J. Perdomo M.)

La verdad que te di (Meme Solís)

Ni callar, ni fingir (Piloto y Vera)

Mi realidad eres tú  (NR)

Perdóname conciencia (Piloto y Vera)

Hoy he vuelto a vivir (B. Llanes)

Ay, cariño (Federico Baena)

Sin tu presencia (Mario San Pedro)

Extraviada  (Orlando Alvarez)

Llégame hasta el alma (Juan Arrondo)

“Moraima Secada (La Mora)” LP-3881 (Areíto)

Orquesta EGREM dirigida por Adolfo Pichardo:  Arreglos de Pedro Coto, Niño Rivera, Demetrio Muñiz e Hilario Durán

Ese sentimiento que se llama amor (José Antonio Méndez)

Nuestra canción (César Portillo de la Luz)

Tu rostro (Yáñez y Gómez)

Abstraídamente (Jorge Mazón)

Me niego (Tania Castellanos)

Eres mi felicidad  (Andrés Hechevarría “Niño Rivera”)

Depende de ti (Chany Chelacy)

Ese que está allí (Juan Arrondo)

Renovarse es vivir  (M. Alvarez Rivas)

Por si así te complace (Pedro Pablo Pérez Chorot)

Quién te dijo que te quiero (R. Rosabal)

Todo puede ser (Juana Secada)

“PERDONAME CONCIENCIA” – CD RCDPM-2002 (Programa preparado para transmisión radial por RM Radio – Fundación Pablo Milanés y que, presumiblemente recoge diversas grabaciones de Moraima Secada) El código de referencia pertenece a la edición realizada en Miami atribuida a www.marakka2000.com

Introducción

Y con tus palabras  (Marta Valdés)
Yo soy la ley (Casals -González)

Que me hace daño  (José Dolores Quiñones)

Por mi cegüedad  (José Antonio Méndez)

Así canta corazón (Luis García)

Allí (Pedro Flores)

Ay cariño  (Federico Baena)

Temas para dos enamorados (José Cañete)

Ya no me quieres  (María Grever)

Mil conjogas (Juan Pablo Miranda)

Desencanto (Cobian-Discépolo)

Miedo de ti (Isolina Carrillo)

Corazón para que  (Armando Oréfiche)

Como tla tuya no – M. Matamoros

Pernóname conciencia -Piloto y Vera

Acompañan :  Orquesta ICR dirigida por Adolfo Guzman , Conjunto Rumbavana , Orquesta Ritmo Oriental , Adolfo Guzman al organo , Conjunto Palmas y Cañas , Rafael Somavilla y Niño Rivera.

EN DISCOS COMERCIALES COMO PARTICIPANTE

ELENA BURKE, OMARA PORTUONDO, MORAIMA SECADA  – Disco 43 rpm  45-7794

Viento

Amigas (Alberto Vera)

Siempre soñando contigo

“LA MUSICA DE TANIA CASTELLANOS” – LD-3675 Areíto

Me encontrarás (Tania Castellanos)

“LA MUSICA DE RUBEN RODRIGUEZ” – LD-3367 Areíto

Triste camino (Rubén Rodríguez)

Tanta tristeza (Rubén Rodríguez)

” JUAN ARRONDO” – LD-4326 Areíto
Ese que está allí (Juan Arrondo)

“CANTOS A LA HABANA” – LD-4126 Areíto

Mi Habana de siempre (autor desconocido)

“ORQUESTA ARAGON” – LD-3981  Areíto

Alivio (Julio Cobo)

LD-3445    Areíto

Se llama tú (Chany Chelacy)

OTRAS GRABACIONES

Existen evidencias que permiten afirmar que Moraima Secada grabó en el Estudio EGREM de la calle San Miguel, en La Habana,

los siguientes temas:  Ya ves, vuelves a jugar con el amor (autor desconocido) y  Por qué seguir viviendo así (Esteban Pons) (orquesta acompañante no identificada)

Con la Orquesta Cubana de Música Moderna, grabó:  Vuélvete a mí (Tania Castellanos), Rompiendo(Chany Chelacy), Reniegas (Armando Alvaldes) y Cuando faltas tú (Ibis del Castillo).

Con la Orquesta del Instituto Cubano de Radiodifusión (actual ICRT) grabó Angela Davis (Tania Castellanos).

BIBLIOGRAFIA

Adriana Orejuela:  El son no se fue de Cuba. Claves para una historia 1959-1973. Editorial Letras Cubanas. La Habana, Cuba. 2006.

Leonardo Acosta:  Un siglo de jazz en Cuba. Ediciones Museo Nacional de la Música. La Habana, Cuba.

Cristóbal Díaz Ayala: Cuba canta y baila. Enciclopedia Discográfica de la Música Cubana (1925-1960)

Radamés Giro: Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 2007.

Ezequiel Rodríguez: Moraima Secada in memoriam.  Empresa Artística “Ignacio Piñeiro”, 1985.

Senén Suárez: Reflexiones y Vivencias: María Micaela Secada Ramos.  En www.cubarte.cult.cu

Revista Show (1954-1962)

Radiomanía y TV (1952 – 1959)

Revistas Bohemia  (décadas 1955- 1980)

El Blog de Tania Quintero.

www.montunocubano.com

Archivo Fonográfico EGREM

Agradecimientos a Jorge Rodríguez y Vicente Prieto (Archivo Fonográfico Estudios EGREM); a María Caridad e Irela Secada, y a Patrick Dalmace.

Por Rosa Marquetti

[1] Ezequiel Rodríguez:  Moraima Secada.  Folleto biográfico editado por la Empresa Artística “Ignacio Piñeiro”.  La Habana.

[2] Radamés Giro:  Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana. Tomo IV. Pag. 140. Editorial Letras Cubanas. La Habana. 2007.

[3] Tomado de El Blog de Tania Quintero.

[4] Revista SHOW. Año VII. No. 74. Abril de 1960. Sección Can Can. Pag. 37

[5] Tras de la salida de Moraima, las D’Aida serían: Omara y Haydée Portundo, Leonora Rega y Carmen Lastra, que la sustituiría. (Nota de la autora)

[6] Según Adriana Orejuela en la fecha de la grabación de “Alivio” los integrantes del Cuarteto eran: Meme Solís, Moraima Secada, Bobby Jiménez y Raúl Acosta. (Nota de la autora)

[7] Adriana Orejuela:  El son no se fue de Cuba. Claves para una historia 1959-1973. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 2006. Pag. 269

[8] Adriana Orejula:  El son no se fue de Cuba. Editorial Letras Cubanas

© 2015.  Rosa Marquetti Torres

14 comments on “Moraima Secada, La Mora”

  1. raúlciro dice:

    Ay, Rosa, amiga, qué cosa más linda… (de verdad, créeme), sí. He disfrutado mucho con todo este compendio carismático y bien documentado tuyo sobre “La Mora”; claro, hasta donde se puede disfrutar. No quiero ser desconsiderado, ni faltón (eso nunca, mucho menos un pesao), pero en todo momento (“plumas” mías…) he tenido los ojos húmedos mientras te leía y escuchaba emocionado mi placa de la tarde en el Sans Souci (LPM 1532. RCA 1957, adquirida, gracias a ti, en lo de Rafa/Neptuno/Seriosha) Es tremendo y tiene su explicación…, esas imágenes que anexas y tan amablemente te han dejado, son impactantes, bellísimas; todas ellas me llevan a sitios donde nunca estuve pero… (que confirman lo feliz y casi perfecto de todo), en fin… Ojalá tuviera yo en mi (escasa y poco fluida) conversación, en la oratoria, todos esos datos, esa rigurosa naturalidad que nos regalas… Yo no sabía que ella había militado en los Meme, ni lo de su pareja en el vuelo saboteado (qué jodido, coño). A mi madre le gusta mucho también ese cuarteto y hará hace poco pude recuperarle una copia igual a la que le rompieron cuando se les estigmatizó en los sesenta… Hay que ver hasta dónde llega la estupidez… Muchas gracias por todo, belleza.

  2. Sí, Roberto, lo indico en el mismo texto, que ese tema es de Juan Arrondo. Está en el LP que EGREM dedicó a su música, con referencia Areíto LD-4326. Ya lo he incluído, pues se me había saltado al teclear. Gracias siempre por tus aportes.

  3. Rauli, como siempre, mil gracias por leer y comentar. Todos nos montamos en la máquina del tiempo y la escuchamos y vemos como siempre estuvo: llena de fuerza y de temperamento!!!

  4. MrZayas80 dice:

    A finales de los 70's yo estaba con un amigo esperando la guagua de la ruta 23 en el Vedado y paso la Mora con su hija pequena …yo le cante una estrofa de unas de sus canciones y ella se paro me miro me saludo y ella termino la cancion y se despirio …..Que ser tan bello y humano donde quiera que la gente la saludara ella tomaba su tiempo para responder al saludo …….Que descanse en la Gloria La Mora

  5. Gracias a usted por la bella labor que hace.Es la biografía más completa que he visto de La Mora.
    Felicidades!

  6. Importante!!! Roberto García "Musicuba" me ha hecho llegar los datos de un CD que ha circulado en Miami con grabaciones de Moraima. Los he incluído en el texto del artículo, concretamente en la parte referida a las GRABACIONES, así como una breve información sobre las características de esta producción discográfica. Gracias a Roberto García por su importante aporte!!!!

  7. Humberto dice:

    repito mi comentario que parece se borró … te doy las gracias nuevamente por tanto aporte … y una señal de cómo la música de Moraima, o sus interpretaciones, calaron en más d euna generación, está en una canción de Boris donde incluye uno de esos versos que ella popularizó en Perdóname conciencia. Gracias una vez más …

  8. Repito gracias a ti por tan buen trabajo sobre La Mora .

  9. Precioso blog. Gracias por este esfuerzo. Como buen aficionado a la música cubana, me ilustra y me divierte.

    Car

  10. Gracias, mil gracias por éste recuento bibliográfico de la vida de la inolvidable Moraima Secada,me he emocionado mucho pues me he trasladado a ese tiempo dónde mi hermana Fabiana Valdés(QPD),cantautora y seguidora acérrima del movimiento del Feeling,era fiel admiradora de la mora,.
    Cooincido con aquello intangible que rodeaba a Moraima como un halo de teatralidad escénica desgarradora que resaltaba en sus canciones
    La recuerdo en sus inolvidables interpretaciones.
    Rosa Marquetti,excelente escrito

  11. Muchas gracias, Zenaida.

  12. Rosa, acabo de descubrir tu blog sobre la musica cubana, me encanto y de ahora en adelante te sigo. yo trato de escribir dentro de mis limitaciones sobre la cultura cubana en miami.
    gracias y saludos

  13. Muchas gracias, Carlos.

  14. Muchas gracias, Bernardo. Me gustaría leer lo que escribes.

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