Regalo de año nuevo para Gina León

Su gran proeza fue sustituír a Olga Guillot en la pista del Casino de Capri cuando la diva indiscutible del bolero, debió partir para cumplir un contrato y no regresar jamás.  Sería, sin dudas, el gran desafío de la recién llegada, pero sus muchos valores le asegurarían una victoriosa permanencia bajo la gran araña luminosa que presidía aquel escenario entonces elegante de lo que hoy es el Salón Rojo del hotel Capri, ya con muchísimos menos quilates y demasiado venido a menos para mi gusto.

Ciertamente, aquel fue un escalón importantísimo en su y ascendente carrera. A partir de ahí consiguió consolidar e imponer un estilo de continuidad y excelencia, pero a la vez, muy personal y elevado, como para que nadie la imaginara seducida por la copia de quien era  una cantante monumental:  la Guillot.  Gina León trascendió con rapidez la escena del cabaret para proyectar una huella importante en la historia mediática de la canción y el bolero en Cuba.

Le tocó convivir emulando con nombres tan enormes como los de Elena Burke, Omara Portuondo, Moraima Secada, pero el suyo no lo fue menos.  Ya se sabe que Gina León arrasó en la década de los sesenta, y hasta hoy  permanece entre las grandes voces del bolero y la canción en Cuba.  Como la Guillot, posee –hablo en presente- una extraordinaria voz y un modo muy sentido de expresar la canción; como ella, Gina logra decantarse por un cuidado y excelente repertorio enriquecido por excelentes arreglos y la labor de los grandes directores orquestales de su tiempo, que la acompañaron engrandeciéndola. 

En 1961 Gina León impactaba mucho más por su voz de amplio registro, hermoso color, y excelente dicción, un cuidado y natural refinamiento, un estilo personal, su gran belleza física, y un modo muy inteligente de hacer deseable hasta el delirio  su presencia sobre un escenario o ante unas cámaras de televisión.  En una curiosa e improbable combinación, Gina León logra proyectar una imagen de accesibilidad comedida  y al mismo tiempo distante ante las demandas de sus admiradores y de la prensa, al tiempo que mantiene una extraordinaria popularidad potenciada precisamente por esa misma prensa, que no es parca en elogios y referencias a su carrera musical.   Gina era refinadamente apasionada y estudiadamente distante, lo suficiente en ambos casos para sencillamente, encantar.  Todo esto alimentó la leyenda Gina León, su peinado originalísimo y su atrevido vestuario remataron una imagen que, dicho en términos actuales, llegó a marcar tendencia en los años sesenta.  

Gina León en foto de estudio por Narcy.  La Habana, 1961. Archivo de la autora.

Nacida en el habanero barrio de Puentes Grandes,  Gina León (19 de abril de 1937) no tiene el privilegio de una formación musical académica desde su infancia, pero los danzones que su abuela escucha por la radio, aguzan su oído y ayudan a que manifieste las condiciones vocales innatas que la distinguen.  Su primera actuación en público ocurre con diecinueve años de edad,  cuando, a instancias de una amiga va a un programa de aficionados, canta el tema La novia de todos y resulta ganadora, con lo cual pasa a la categoría de “estrella naciente” y comienza a cantar en la radioemisora todos los viernes.  Ahí, justo en un momento en que las  innegables dotes vocales de la cantante están necesitando un desarrollo mayor, conoce a Candito Ruiz, uno de los grandes repertoristas cubanos.  Con él, Gina comienza a trabajar en el montaje de un repertorio primario, que, sería en definitiva, decisivo para su posterior despegue;  ella  siempre resaltaría  lo importante de esta fructífera relación y la asesoría decisiva de Ruiz en los inicios de su carrera. 

 

El cabaret Monte Casino abre en 1956 sus puertas a la principiante, quien para ser considerada como profesional debe cumplir cerca de cincuenta actuaciones durante tres meses; entonces, trabaja también en el cabaret Las Vegas, y en programas de televisión  teniendo a Candito Ruiz como pianista acompañante, y poco después en el cabaret Rumba Palace en la turística zona de la Playa de Marianao.  Allí casi de incógnito la ve actuar el dueño del cabaret Bahía, importante centro nocturno de Ciudad de Panamá,  y surge la posibilidad de su primer contrato internacional.  Con 19 años y del brazo de su madre viaja a la ciudad istmeña donde se presenta durante seis meses del año 1957.[1]  Al regreso a La Habana,  trae la experiencia y el fogueo que necesitaba para ser contratada en los night clubes habaneros: el club Autopista acoge en 1958 a la joven cantante, quien ya llama la atención de público y críticos:  en su sección Desde mi antena, en la revista Show, Rafael Martínez Sixto sería premonitorio:  “…sobresale la voz rítmica de la cancionera Gina León, que está llamada a ocupar planos preponderantes.”[2] 

Pincha aquí para escuchar a Gina cantando “Debí llorar” (Piloto y Vera)

Durante 1959 Gina tiene una febril actividad en algunos centros nocturnos como el Club 66 –donde, según la revista Show destaca su personal versión del clásico Lágrimas Negras-; también en  el Night and Day en La Habana, donde comparte cartel con la gran Celeste Mendoza.[3] En abril de 1960 reaparece en el Autopista Club, donde permanece casi todo el año, en un cartel que incluía a  Paulina Alvarez y Gigi Ambar, en una producción de Henry Boyer.[4]  Tal es el desempeño de la León en el ámbito de la noche habanera, que un cronista llega a recomendar a la popular emisora Radio Progreso que la contrate para que levanten el rating de audiencia.  Continúa llamando la atención de los cronistas: “…siempre ha merecido elogios por su estilo personal, por su magnífica afinación y cuadratura.  Se desenvuelve como una iluminada en el repertorio de Armando Oréfiche, Gilberto Valdés, Adolfo Guzmán y otros ases de la composición sentimental.”[5]  En el balance del año algunos críticos  la catalogan como una de las más notables intérpretes románticas del año, destacando su perfección técnica, vocalización y dicción ejemplar.

Gina León en el club Autopista en 1959.  Revista Show. Archivo de la autora.

Pincha aquí para escuchar a Gina cantando “Perdóname” (Felo Bergaza)

Inicia el año 1961 y Gina pasa a planos estelares al comenzar en el bar del casino del hotel Habana Libre acompañada por el conjunto de Pedro Jústiz Peruchín y otras veces por el piano de Eddy Gaytán.  En su edición de marzo de ese año, la revista Show le dedica un reportaje especial.[6]  Los grandes empresarios del espectáculo en Cuba se disputan ya su presencia en los escenarios que controlan: la llama Anido para sustituír de urgencia a Olga Guillot, quien debe cumplir contrato en Caracas, pero los compromisos de Gina con el Habana Libre impiden que acepte de inmediato; en medio de tal demanda, hasta Alipio García se adelanta a anunciar que Gina estaría en marzo en la pista de su cabaret Alí Bar en reemplazo de Blanca Rosa Gil, quien ya había viajado a Venezuela.

Gina León en 1960.  Archivo de la autora.

En cuanto al Casino de Capri, varias cantantes de calidad fueron probadas por Anido –Ruth Dubois, Gigi Ambar, Celeste Mendoza-, pero ninguna duró lo suficiente en el gusto del productor.  Cuando finalmente en abril de 1961 debuta en el show Serenata Mulata del Casino de Capri,  Gina León arrasa y se convierte por hecho y derecho en la figura central, en la gran diva que reúne -todos lo reconocen- voz, técnica, desempeño escénico y belleza.  El gremio de columnistas del mundo del espectáculo se rinde a sus pies y  la selecciona Cancionera Revelación del Año entre los Valores Artísticos de 1961.[7]

Guillermo Alvarez Guedes, a la caza de cuanto talento despunta, firma a la León para grabar durante en los primeros meses de  1961 doce temas con su sello Gema –aún no intervenido -, en fonograma que devendría su disco de presentación. Tras  la intervención gubernamental de los sellos discográficos y su centralización bajo una única marca, sería reeditado dos veces, con las referencias Palma-LP1007 y Areíto LP-3270 y Gina León sería de las primeras voces que registraría la nueva marca de la discografía cubana: el efímero sello Imprenta Nacional de Cuba.

“Aléjate” el gran éxito de Gina. Pincha aquí para escucharlo.

El 18 de julio Gina participa en el hotel Habana Libre en el concierto Constelación de Estrellas en homenaje al productor Anido, en un cartel que incluía al cuarteto de Meme Solís, Juana Bacallao, Leonel Bravet, Dandy Crawford, Samuel Téllez, Tata Güines, y otros.  Anido la mantiene en su nueva y fastuosa producción para el Capri: el show Me voy pa’l Brasil, que se estrena a mediados de 1961 y sigue en cartel hasta finales de septiembre, y donde la bella cantante amplía su registro escénico como vedette de destacado desempeño. Aún muchos recuerdan su opening cantando la samba No quiero llorar.   A estas alturas, y siempre de la mano de Anido, Gina sobresalía y marcaba estilo también por los atrevidos diseños de su vestuario e imagen.  Su excelente figura le permitía correr exitosa esos riesgos; su peinado –creación del artífice Alberto- se volvió viral, como decimos ahora:  todas las jóvenes querían lucirlo y fue durante meses el top de pedidos en las peluquerías de todo el país.  Gina recibe muchos temas de los compositores más interesantes y actuales, y hasta el mismo Roberto Cantoral le entrega Aléjate, al frustrarse la producción del filme para el cual lo había compuesto, decisión acertadísima pues la León lo asumió y lo convirtió en un verdadero y perdurable hit. La interpretación que la León hizo de Aléjate lo convierte en uno de los boleros icónicos de los años sesenta y probablemente, en su marca musical de identidad. 

El musicólogo, pianista y promotor Odilio Urfé la incluye en el Primer Festival de Música Popular Cubana en el teatro Amadeo Roldán, uno de los eventos musicales más trascendentales realizados jamás en la Isla; Gina León interviene en el programa del 25 de agosto de 1962  dedicado al cancionero cubano.  Ese año el ya mencionado  Aléjate y otro bolero, Perdóname de Felo Bergaza alcanzan las mayores cotas de popularidad. Sin pausa, Gina no deja de ser noticia y triunfa con  su personal versión de un bolero que también llegaría a arrasar en ese momento:  Canta lo sentimental, de Urbano Gómez Montiel. Según la investigadora Adriana Orejuela, Gina afirma haberlo escuchado por primera vez en 1962, cuanto aún estaba en el show Me voy pa’l Brasil, hace el play-back para una emisora de onda corta y tras su regreso de una exitosa gira por las provincias orientales le pone voz.[8]  Elena Burke lo grabaría casi simultáneamente desconociendo, según la misma fuente, que ya Gina lo había montado.  Las dos divas vuelven a coincidir el mismo año de 1963 en otro hitDecide tú, de Juan Almeida. 

Y es que Gina León ya comenzaba a distinguirse por  la cuidadosa elección de los mejores temas para su repertorio:  Eclipse (Margarita Lecuona), Qué te cuesta (Ricardo García Perdomo), Seguiré mi viaje (Alvaro Carrillo); Nada son mis brazos (Ela O’Farrill), Debí llorar (Piloto y Vera)… En octubre de 1962 la León reaparece triunfal en el cabaret Copa Room del hotel Riviera, donde se presenta en una revista de variedades y al año siguiente sube a la pista del cabaret Tropicana, junto a Paulina Alvarez, Luis Carbonell y Pello El Afrokán en un show transitorio que se extendió los meses de febrero y marzo.  Ese mismo año  Gina viaja al Festival Internacional de la Canción de Sopot, en Polonia, uno de los más renombrados en aquellos años de furia festivalera en Europa, y después se presenta en el teatro Friedrichstad Palace, en el Berlín de la extinta República Democrática Alemana.

Pincha aquí para ver a Gina en un programa de TV cantando “Seguiré mi viaje” (Alvaro Carrillo)

En el Festival Internacional de la Canción de Varadero en 1965 Gina León figura en una categoría superior: la de artista invitada, junto a los prominentes Bola de Nieve, María Cervantes, Miguel de Gonzalo, Hermanas Lago, Esther Borja, Barbarito Diez y las Hermanas Martí. [9]  A estas alturas ya Gina León era una cantante de absoluto reconocimiento,  de frecuente presencia en radio y televisión y como tal el diario Revolución la elige  como la más destacada en TV durante 1963.  Continúa indetenible su exitosa carrera, está en lo más alto y lo prueba, entre otros aspectos, el hecho de haber protagonizado en 1964 uno de los famosos conciertos que acogió el Teatro el Museo Nacional de Bellas Artes en aquellos años.

Sigue estelarizando los espacios más notorios en televisión y en el mundo de cabaret, y en febrero de 1964 vuelve al Caribe del hotel Riviera  en la producción “Qué hora es?”, con Los Zafiros, Irma Obermayer y Fernando Alvarez, entre otros, y en diciembre del mismo año y hasta mayo de 1965 centra el nuevo show “Gina a lo Riviera”, donde vuelve a tener en la pista a Juana Bacallao y Dandy Crawford, además el Cuarteto D’Aida y Los Papines.  También cantó en el mítico Pico Blanco del hotel St. John, donde podía vérsele por breve tiempo en marzo de 1967.  La noche en La Habana de los sesenta no podría nunca explicarse sin el nombre de Gina León.

En los años siguientes, disminuyen sensiblemente las opciones de trabajo para músicos y cantantes, al producirse el cierre de numerosos centros nocturnos como resultado de la llamada Ofensiva Revolucionaria.  Quizás con mayor sosiego, pero aún en plenitud de forma artística, Gina se presenta de nuevo en el Capri y también en el Cabaret Nacional y en algunos de los pocos centros nocturnos que fueron quedando a partir de 1967 y también en programas de televisión,  pero no mucho más.  

En los años 70 hizo largas temporadas en Tropicana, como figura estelar y también los entonces famosos cabarets de la playa de Varadero, en los hoteles Kawama e Internacional. Se hicieron frecuentes sus apariciones en los programas musicales más populares de la televisión cubana.

Bobby Carcassés la llama en 1987  para sumarla a un espectáculo que se presentaría en Panamá en el cabaret El Sótano del Hotel Continental, donde la crítica encomió la excelencia de su estilo y su voz, en ostensible plenitud. El periódico panameño La Estrella la califica de “extraordinaria cantante cubana de los ritmos románticos (…) con una voz tremendamente potente”.[10]

Aún se recuerda su  inolvidable dúo con Fernando Alvarez por los años ochenta, acompañados por Isolina Carrillo ante las cámaras de la televisión cubana allá por los años noventa, sin que un registro discográfico de esa maravillosa unión fugaz haya quedado para nuevos tiempos.  Sólo este fragmento: (pincha aquí):

Intuyo que Gina León debió tener un paradigma muy alto de lo que es ser una artista verdadera y con dignidad. En tiempos de calidades artísticas inciertas decidió replegarse y dejar latiendo en su voz grabada en múltiples discos, el recuerdo de sus resonantes triunfos.  Desde una quieta presencia, y conservando intacta la excelencia y elegancia de su voz y estilo, Gina León decidió no hacer concesiones que implicaran renunciar a ese paradigma.  Muchos años ha pasado habitando su espacio familiar y no se ha prodigado en apariciones públicas, eligiendo muy bien los momentos y oportunidades en que decide hacerlo. Quizás para los jóvenes  directores de los programas de nuestra radio y televisión Gina León ha sido por muchos años no mucho más que un recuerdo memorable, sin saber, quizás, que esa mujer  de extraordinarios valores habita espacios atemporales  que prescinden de las fronteras, en un mundo donde no falta la canción y donde sus cualidades vocales y su capacidad para la emoción siguen casi invariables.  Su propio estilo de vida, en el que impone su serenidad y cuidado, le ha regalado la calidad invariable de su voz, aun cuando hoy podamos celebrar su llegada a las ocho décadas  de vida. 

Algunos de los discos Lps grabados por Gina León para los sellos Gema, Imprenta Nacional de Cuba, Cubartimpex, Areíto y Siboney

De ella diría el escritor Reynaldo González, en las notas al LP Tiempo de bolero y de Gina León (sello Siboney NC-61-15 ):  “Oyéndola sentimos que ésa es la voz del bolero. Se le identifica, se hace carne y sangre de un género que se resiste a pasar, porque lo enriquece la pasión de cada pareja de enamorados.  Pero, atención, no se dejen llevar por la emoción y el placer y atiendan a las perfecciones intrínsecas de esta bolerista.  Entonces la fruición será mayor, el bolero nos sonará a todos desde adentro, con su desplazamiento cálido y su tiempo inextinguible.”[11]

En lo personal, Gina León es una de mis cantantes preferidas de siempre.  Le profeso una callada admiración no sólo como cantante, sino también como persona.  Pude haberla entrevistado para enriquecer este trabajo de investigación, pero preferí no hacerlo y entregarle este acercamiento admirado a su vida y obra, como un pequeñísimo gesto de gratitud a su presencia en la banda sonora de nuestras vidas.

DISCOGRAFIA APROXIMADA DE GINA LEON

Vinilos Single 45 rpm 7”

Gema  G-1277

Canta lo sentimental (Urbano Gómez Montiel)

Concédeme un minuto

Vinilos Extended Play (EP) 7”

EPA-1007  Areíto (Cubartimpex) – “Gina León

Fotos:  Mayito

A1 – Perdóname (Felo Bergaza)

A2 – Aléjate (Roberto Cantoral)

B1 – Qué te cuesta (Ricardo García Perdomo)

B2 – Nada son mis brazos (Ela O’Farrill)

EPA-1078 Areíto (Cubartimpex) – “Tú nada más”

Diseño: Eduardo Potrillé.  Foto: Mayito

A1 – Me abrigué en tus labios (A. Caballero)

A2 – Algo de mí (Ricardo Pérez)

B1 – Tú nada más (Juanito Márquez)

B2 – Dímelo por favor (M. Cortázar)

Vinilos de larga duración (LP) 33 rpm

LPG 1146  Gema – “Gina León” (1960)

Orquestas dirigidas por Yoyo Casteleiro, Adolfo Guzmán y Rafael Ortega.

A1 – Canta lo sentimental

A2 – Corazón negro

A3 – Como aquel día

A4 – Estar enamorado

A5 – Mi pobre amor

A6 – Concédeme un minuto

B1 – Así me pagas tú

B2 – Sombras de otoño

B3 – Por qué volver

B4 – Cuando estoy contigo

B5 – Distancia y recuerdo

B6 – Mi mágico amor

Reeditado como Areíto LPA-3270 y Palma LP-1007

INC-1011 – Imprenta Nacional de Cuba – “Gina canta en el Capri” (1962)

Orquesta Imprenta Nacional dirigida por Adolfo Guzmán, Rafael Somavilla y Eddy Gaytán y Orquesta Eddy Gaytán.

Arreglos:  Juanito Márquez, Rolando Baró, Pedro Justiz “Peruchín” y Eddy Gaytán.

Notas de Orlando Quiroga.

A1 –Eclipse (Margarita Lecuona)

A2 – En nosotros (Zoila “Tania” Castellanos)

A3 – Llegaste junto a mí  (Gilberto Valdés)

A4 – Qué nos pasa (Piloto y Vera)

A5 – Inútil vivir sin ti (Osvaldo Alburquerque)

A6 – No digas que no (Isaac Wanbrug)

B1 – Perdóname (Felo  Bergaza)

B2 – Debí llorar (Piloto y Vera)

B3 – Qué te cuesta (Ricardo García Perdomo)

B4 – Tú y el viento (Adolfo Guzmán)

B5 – Nada son mis brazos (Ela  O’Farrill)

B6 – Aléjate (Roberto Cantoral)

LPA 1056 Areíto – “Algo de mí” (Ca. 1965-66)

Reeditado como LDA-3177 de Areíto, con los mismos títulos excepto “En la distancia.”

A1 – Algo de mí (R. Pérez)

A2 – Te desmientes tú (Juan Almeida)

A3 – Déjame lejos (E. Pagés – T. Fernández)

A4 – Me abrigué en tus labios (A. Caballero)

A5 – Seguiré mi viaje (Alvaro Carrillo)

A6 – En la distancia (Meme Solís)

B1 – Tú y nada más (Juanito Márquez)

B2 – En la imaginación (Marta Valdés)

B3 – Ya tengo remedio (Rolando Vergara)

B4  – Dímelo por favor (M. Cortázar)

B5 – Basta (J. Díaz)

B6 – Te dejo en paz (N. Estrada)

 

LPA-3569 Areíto –  “Gina León

Acompañada por el Conjunto Caney.

Dirección, producción y orquestaciones:  Benito Llanes.

Grabación:  Rafael Padrón

Foto:  Kino.  Diseño: Noelvis

A1 – Moriré de amor Leopoldo Ulloa)

A2 – Qué te importa (José González)

A3 – He vuelto a enamorarme (Candito Ruiz)

A4 – Me cubriste de besos (Juan Caballero)

A5 – Nuestro mundo de amor (Isaac Fernández)

A6 – Camino viejo (Rolando Vergara)

B1 – Nunca es tarde para amar (José González – José Slater Badán)

B2 – En una tarde así (Leopoldo Ulloa)

B3 – Amanece en el cielo (Mario R. Valdés Nodarse)

B4 – Cuando te vuelva a encontrar (Ricardo García Perdomo)

B5 – Anoche te soñé (Ramón Orta)

B6 – Pobre de ti (Candito Ruiz)

LPA-3648 Gina León / Conjunto Caney 

NC-61-15 Siboney/EGREM  – “Tiempo de bolero y de Gina León” (1988)

Producción: Daniel Guzmán Loyzaga.

Dirección y orquestaciones:  Juan Antonio Leyva Ordóñez.

Grabación y mezcla:  Juan Luis Gamboa

Grabado en los Estudios Siboney (Santiago de Cuba) en febrero de 1988.

Notas de Reynaldo González

(En la etiqueta del disco en ambas caras el título que aparece es “Mis canciones preferidas”)

A1 – Aléjate (Roberto Cantoral)

A2 – Plazos traicioneros (Luis Marquetti)

A3 – Vieja luna (Orlando de la Rosa)

A4 – No me provoques (Seve Matamoros)

B1 – Años (Pablo Milanés)

B2 – Y con tus palabras (Marta Valdés)

B3 – Imágenes (Frank Domínguez)

B4 – Popurrí de boleros – Seguiré mi viaje, Flores negras y Amar y vivir- (Alvaro Carrillo, Sergio D’Karlo y Chelo Velázquez)

LPA-4603 Areíto – “Nostalgias” (1989)

Gina León y Adalberto Alvarez y su Orquesta 

Dirección: Adalberto Alvarez

Dirección Artística:  Jorge Rodríguez

Arreglos:  Andrés Alén (A1, A3, A5, B2 y B5) y Pancho Amat (A2, A4, B3 y B4)

Grabación y Mezcla: Tony López Rivero

Foto: Salitas

Diseño:  Sergio Andollo

Notas: Reynaldo González

Reeditado en Venezuela por Discos Top Hits, C.A. bajo licencia EGREM)

A1 –  Tú mi delirio (César Portillo de la Luz)

A2 –  Si te contara (Félix Reina)

A3 – Quiero hablar contigo (Carlos Puebla)

A4 – Asombro (Ricardo García Perdomo)

A5 – Tú me sabes comprender  (Ricardo Pérez)

B1 – Dos gardenias (Isolina Carrillo)

B2 – Vete (Candito Ruiz)

B3 – Hoja seca (Roque Carbajo)

B4 – Diez años (Rafael Hernández)

B5 – Franqueza – Que seas feliz (Chelo Velázquez)

Agradecimientos a Colección Gladys Palmera, Jorge Rodríguez y Vicente Prieto (Archivo Estudios Areíto/EGREM)

NOTAS 

[1] Mayra A. Martínez:  Cuba en voz y canto de mujer.  Eriginal Books. Charleston, SC, USA. Pp. 145 y 146

[2] Rafael Martínez Sixto en sección “Desde mi antena”. Revista SHOW.  Año 5 No. 56. Octubre 1958. Pag.54

[3] Revista SHOW. Año 6 No. 67. Septiembre 1959. Pag. 49

[4] Revista SHOW. Año  7 No. 74 Abril 1960 (pag.47) y No. 78 Agosto 1960 (pag. 82)

[5] Revista SHOW. Año  7 No. 79. Septiembre 1960. (pp. 33 y 60)

[6] Revista SHOW. Año 7. No. 85. Pag. 47

[7] Adriana Orejuela: :  El Son no se fue de Cuba.  Claves para una historia  1959-1973. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 2006. Pag. 450

[8] Adriana Orejuela:  Obra citada. Pag. 236

[9] Para listado completo de intérpretes, véase:  Adriana Orejuela: Obra citada. Pag. 287.

[10] Tomado de: Omar Vázquez: “Gina León vigente” en diario Granma. La Habana, 3 de junio de 1988. Pag. 4

[11] Reynaldo González: Notas al LP “Tiempo de bolero y de Gina León”.

© Rosa Marquetti Torres

 

8 comments on “Regalo de año nuevo para Gina León”

  1. Avatar Bernardo Berriel dice:

    Muy merecido homenaje a Nuestra Gran Gina León aunque faltaron muchas más etapas muy fuertes y muy exitosas como en los años 1970’s sus grandes y increíbles actuaciones por cuatro años en Tropicana, los Festivales del Creador Musical y su bellísima actuación en el documental (Para Alemania) “Folklore” Bernardo Berriel.

  2. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Bernardo, muchísimas gracias por comentar y aportar tan valiosa información. Por favor, si usted puede documentar de manera más precisa esos años 70 tanto los lectores como yo lo agradeceremos mucho. Seguramente sabe que es imposible seguir la vida cultural cubana en los 70 a través de la prensa, que entonces poco se enfocaba hacia la música popular. Si puede también aportar algún fragmento del documental, será igualmente bienvenido. Muchas gracias.

  3. Avatar Rey González dice:

    Un regalo muy merecido y bien hecho. Escribes Rosita, como me gusta decirte, con tanta fluidez y verdad que haces que me enganche desde el primer párrafo. Escribes cosas de esta gran cantante que lo había pensado pero que no le había dado forma. Esa elegante distancia de todo y de todos que la ha mantenido en el pedestal de las grandes estrellas. La vi en un programa de Alfredito Rodriguez en un video en youtube. Sigue manteniendo la dulzura y fineza que la caracteriza. A mi generación no nos gustaban los boleros. Se puso de moda la música llamada moderna. Tuvimos que envejecer para darle valor a las artistas como Gina León. Espero que ella nos siga acompañando en las nostalgias y tú recordándonos la riqueza de la música cubana. Un buen comienzo del 2019 en tu blog. Un abrazo. Muchas Gracias.

  4. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Muchísimas gracias, querido Rey, por tu valiosa opinión. Es cierto que en una época no nos gustaban los boleros, ni la música popular “de antes”. Eramos unos perfectos ignorantes. Por suerte aprendimos pronto a valorar todo eso. Gracias de nuevo por leer, comentar y ayudar.

  5. Avatar NESTOR dice:

    …SRA ROSA, SEGURO Q UD. NO PODRIA ABARCAR TODOS LOS MOMENTOS VIVIDOS POR LA ESTRELLA DE LA CANCION Y EL BOLERO EN CUBA, NUESTRA GRAN GINA LEON PERO LO FUNDAMENTAL ES TRAERLA PARA Q LA CONOZCA LAS PERSONAS Q NO LA CONOCIERON COMO NOSOTROS, Q LA DISFRUTAMOS EN TODO ESPACIO….GINA LEON FUE AUTENTICA, SIEMPRE LA MISMA, SIN UN APICE DE ESTRIDENCIA EN SU VOZ, RITMO Y MELODIA, ESCOGIDO REPERTORIO, ARREGLOS MUSICALES DE EXCELENCIA, AL MENOS YO MIENTRAS Q IBA LEYENDO SU EXCELENTE ESCRITO, IBA ESCUCHANDO SUS CANCIONES Y SU VOZ, JAMAS OLVIDARE ESA VOZ DULCE Y ESA PRESENCIA DE ELEGANCIA Y GLAMOUR, QUE VIVA ETERNAMENTE LA PRESENCIA DE NUESTRA GINA LEON Y Q NO SE ALEJE JAMAS, GRACIAS

  6. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Muchas gracias, Nestor, por leer y comentar y sobre todo por comprender el sentido de este trabajo homenaje a Gina y en general, el sentido de mi blog Desmemoriados. Es justo ese: enfocarme en los valores de nuestra cultura musical para sacarlos de la desmemoria. Comparto su opinión sobre Gina y su excelencia. Y también le invito a seguir contribuyendo con sus vivencias y recuerdos.

  7. Avatar NESTOR dice:

    RESA, MUCHAS GRACIAS POR ESTAR EN PIE EN LA MADRUGADA PARA RESPONDER A MI NOBLE COMENTARIO

    QUIZAS YO PEQUE Y UD. HAYA INVESTIGADO Y ESCRITO SOBRE EL Y YO NO LO SUPE PERO ME GUSTARIA TANTO Q TUVIERA PRESENTE A EL SOBERBIO INTERPRETE DE LA MUSICA DE CUBA DON ROLO MARTINEZ, CREO Q NO SE LE HA DADO LA DIMENSION Q MERECE, LO DEJO A SU INTUITIVA APRECIACION, SALUDOS Y FELIZ AÑO NUEVO 2019, EXITOS

  8. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Néstor. Tendré en cuenta su sugerencia acerca de Rolo Martínez. Gracias de nuevo!

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