Bienvenido Julián Gutiérrez, el de «Convergencia»

Compositores cubanos prolíficos los hay, y muchos, pero quienes hayan logrado crear piezas que han resistido el paso del tiempo y adquieren cada vez un sentido cultural e identitario mayor, solo algunos. Uno de ello es Bienvenido Julián Gutiérrez, uno de los compositores de sones, guarachas y canciones trovadorescas más importantes y versionados, pero al mismo tiempo, un personaje casi enigmático, del que hay escasa información y menos fotos de las que quisiéramos.

Sus inicios se encuentran en el coro de claves Los Roncos, que lideraba Ignacio Piñeiro en la zona de Pueblo Nuevo, para el que compuso rumbas y congas, con esa facilidad suya para atrapar escenarios y sentimientos, con el ritmo y la melodía acertados. Algunas fuentes aseguran que su primera composición la escribió a los 18 años: fue la canción Ojeras, grabada el 29 de octubre de 1931 por el Cuarteto Machín, la misma formación que grabara Hagan juego, una simpática crónica sobre el juego de la bolita y la charada y su primera composición llevada a disco tres meses antes, el 2 de julio de ese mismo año y que décadas después graba Abelardo Barroso con la orquesta Sensación (EGREM LD-3125), .

En 1933 el Cuarteto Machín le graba dos sones: Botaste la bola negra, y la que es hoy uno de sus sones más versionados y emblemáticos: El diablo tun tun (conocido también como Ese hombre es un diablo). A lo largo del tiempo El diablo Tun Tun tendría versiones por la orquesta de Neno González, el Sexteto Favorito, la Sonora Habanera de Pedro Ramos, el dominicano Sexteto Anacaona, el boricua Pupy Santiago y otras.

Durante los años 30 y 40, varios músicos cubanos le cantaron temas a Bienvenido: el bolero-son Yo tengo un alma grabado fue en 1935 en Nueva York por el Sexteto Machín para el sello Victor. Le seguirían las guarachas Don Ramón grabada en 1937 también para la Victor por Justa García y Nené Allué cuando formaban el Trío García y en 1939 la orquesta Havana Riverside le graba la conga Sigan echando un pie. Otro de sus sones más conocidos, y que no se sabe si tiene algún sentido autobiográfico, es El huerfanito, del que Abelardo Barroso hizo su más sentida y dramática interpretación (mi preferida es la versión que grabara con el conjunto de Severino Ramos), convirtiéndola junto con El panquelero, en sus temas más reconocidos. Pero tan buena como la de Barroso, aunque menos conocida, es la versión a ritmo de guaguancó, que canta Orlando Contreras, con Carlos “Patato” Valdés y Rafael Cortijo en la percusión, que quedó fijada en el LP Guaguancó (Teca Records ‎– LIS-561).

Junto a El diablo Tun Tun, probablemente el tema más popular y hermoso de Bienvenido sea el bolero-son Convergencia, que compuso junto a Marcelino Guerra, Rapindey, quien se encargó de la música. Al parecer la primera grabación de Convergencia la hizo el legendario Cuarteto Caney de Fernando Storch en Nueva York, el 7 de septiembre de 1939, cantando el cubano Frank Grillo, Machito y el boricua Johnny López. Con el paso del tiempo se han sucedido muchas versiones: conjunto Son de Cuba, Grupo Excorde, Septeto Caracol, aunque entre las mejores están las de Miguelito Cuní, Pablo Milanés con Emiliano Salvador al piano, y Pablo Milanés a dúo con Cuní, y más recientemente la hermosa interpretación de Ibrahim Ferrer. De Convergencia, Pete El Conde Rodríguez hizo una sentida versión -aunque con algunos cambios erróneos en la letra- que quedó fijada en 1967 en el LP Sabor Típico (Fania LP 339). Otra versión poco conocida, pero muy buena y recomendable es la grabada en 1970 por el dominicano Johnny Ventura. Y dos que me gustan mucho y me parecen exceentes : la de Alain Pérez en su disco En el aire (Ayva-039) de hace nada menos que catorce años!!  La otra, por cuatro grandes del tres cubano: Pancho Amat, Renesito Avich, César Hechevarría «El Lento» y San Miguel Pérez.

Bienvenido Julián Gutiérrez fue una especie de filósofo del son, la guaracha y el bolero, a los que llevó una suerte de crónica poética de lo cotidiano, a veces de alto vuelo, otras un poco naturalista o arrabalera. Eso, junto verdaderas estampas populares de mucho arraigo y su extraordinaria capacidad para crear melodías hermosas y ritmos de mucha pegada en géneros afines como la conga, la rumba, etc.

En esta línea se inscriben temas suyos como el multiversionado Azúcar pa’un amargao, importante por más de una razón: la grabación que realizara la orquesta cubana Casino de la Playa, con arreglo de Dámaso Pérez Prado cuando era también su pianista, evidencia un momento significativo en la evolución de los conceptos pianísticos y rítmicos del futuro Rey del Mambo, dejando ver con su toque percutor seco y contrastante lo que tendrá después su apoteosis con el mambo. La Casino de la Playa la graba con la voz de Orlando Guerra, Cascarita el 16 de noviembre de 1945, en La Habana (V 23-0403), el mismo año que en Nueva York y para la misma disquera lo fija el Cuarteto Caney (VR-007), en lo que parecen ser las primeras grabaciones de este clásico en la obra de Bienvenido Julián Gutiérrez. En Cuba lo grabó también la Tanda de Guaracheros. En los tempranos sesenta destaca la versión que registrara para el sello Gema, El Gran Combo de Puerto Rico, con Rafael Ithier al mando y cantando Pellín Rodríguez (LP Este sí que es El Gran Combo, LPGS-3083, de1969). Azúcar pa’un amargao tuvo varios intérpretes: los peruanos Pedro Miguel y sus Maracaibos, dirigidos por Pedro Miguel Huamanchumo, un grupo de fuerte influencia de la guaracha cubana (LP La Paila, Líder LD-1668, de 1968); el venezolano Oscar D’ León con Dimensión Latina (LP Triunfadores, Top Hits THS-1087, de 1973). Tito Puente la incluyó en su LP Ce’ magnifique (Tico Records, JMTS 1440, de 1981) y en México, Lobo y Melón (Carlos Daniel Navarro y Luis Ángel Silva, la registraron en el LP El Jícamo de Lobo y Melón, RCA Camden CAM-492).

El repertorio guarachero de Bienvenido Julián Gutiérrez asombra por temas e intérpretes: Vicentico Valdés, durante su etapa mexicana entre 1946 y 1948, le graba para el sello Peerless las guarachas Con un solo pie (con Orquesta Tropical) y Ja ja ja qué risa me da (con la orquesta de Chucho Rodríguez), además de la rumba Tortica, con el conjunto Tropical. En 1957 Arsenio Rodríguez y su conjunto graban en Nueva York La fonda de Bienvenido (LP Sabroso y Caliente, Puchito 586). El Septeto Nacional Ignacio Piñeiro asume la guaracha Don Ramón, con la voz gloriosa de Carlos Embale.

Los sones y boleros-sones de Bienvenido fueron inicialmente popularizados por los legendarios cantantes cubanos Pablito Quevedo, llamado El divo de la voz de cristal, y Fernando Collazo –el primer galán afrocubano-, ídolos tempranamente malogrados, que estrenaron en los años treinta muchas de las piezas que Bienvenido había escrito a la fecha. Por fortuna, a los hermanos Álvarez Guedes con su sello Gema hay que agradecer la producción en 1958 del LP Sones de ayer (LPG-1008), que nos legó muchos de esos temas, pero en la voz de Miguelito Cuní, el mejor intérprete conocido de la obra de Bienvenido Julián Gutiérrez. En este disco Miguelito anta respaldado por un conjunto de verdaderos ases soneros dirigidos por Niño Rivera, quien se encarga a la vez de los arreglos y solos de tres, y una alineación increíble: Lilí Martínez y César Nené Pedroso (el padre de Pupy) en el piano; Bienvenido Cárdenas en el contrabajo; Antolín Papakila Suárez en el bongó, Udalberto Chicho Fresneda en la guitarra y como segunda voz, y Filiberto Hernández como tercera voz, y Oscar Velazco, Florecita, la trompeta. Es un disco de cabecera, uno de los más exquisitos en el repertorio sonero, no solo por la selección de los temas del catálogo autoral de Bienvenido, sino también por esta nómina prodigiosa de músicos,

Son memorables las versiones de los boleros-sones Con voluntad (con versiones posteriores de los grupos cubanos Raison y Manguaré), Lo mismo, Cobarde no, Contradicción, Con amor todo se olvida y otros. En este disco particular atención merece el tema Los tres Juanes, que Bienvenido dedicara a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba y a los tres pescadores que tuvieron en el mar la visión divina, un canto de fervor religioso y también de denuncia social que Cuní convirtió en un clásico en la obra de Gutiérrez. Otro tanto ocurre con Tú no lo creas, incluído en este disco, demostrativo de cuánto deben los boleros de Bienvenido Julián Gutiérrez muchísimo a la trova tradicional cubana, como joyas que pueden clasificar casi por igual en ambos estilos interpretativos. Al parecer es Miguelito Cuní quien primero graba este bolero, y en su voz, el estribillo suena a un machismo tremendo, pero cuando la venezolana Canelita Medina lo canta con su voz visceral y profunda, suena de otro modo aquello de “…prefiero morir primero, pero no lloraré”. Canelita incluyó este bolero-son en su LP Sones y guajiras, de 1979, con un muy buen arreglo de Enrique Culebra Iriarte. El tema de Bienvenido en la voz de Canelita destaca junto a otros de Miguel Matamoros, Oscar Hernández y Ñico Saquito.

El boricua Daniel Santos también recurrió a Bienvenido Julián Gutiérrez, grabándole el 16 de agosto de 1948 su bolero Mi palabra de honor con el respaldo de la Sonora Boricua (no de la Sonora Matancera, como erróneamente aparece en algunos discos). En algunas fuentes  se le adjudica erróneamente la autoría de este bolero al Inquieto Anacobero, cuando en realidad corresponde a Bienvenido Julián Gutiérrez, como correctamente consta en la discografía de Seeco Records. El primer prensaje de esta grabación salió con la referencia Seeco 7025-A. Otro sonero estelar, René Álvarez asumió Locura de besos, desdoblándose como sabía hacerlo en un bolerista emocional; Laíto Sureda se encargó del bolero-son Peligrosa eres tú; Pío Leiva del guaguancó, Buen tumbao, que firma Bienvenido junto a Marcos Cuéllar; Olga Guillot le grabó en 1969 el bolero-balada Se acabó. Es ésta una breve lista, por solo citar algunos de los muchos intérpretes que tuvo Gutiérrez.

El tema de la religiosidad afro-cubana, la cultura yoruba y los festejos asociados a ella también están presente en la obra de Bienvenido con increíble inspiración y calidad. Todo tenía que ver con los dones con que vino al mundo, con su cultura empírica y también con el medio en que nació y le tocó vivir: los barrios habaneros más próximos a la zona del puerto, y su tradición religiosa, sonera y rumbera. Con Sensemayá, Bienvenido Julián Gutiérrez se inserta en la llamada conga fever, que se vivió a inicios de los años cuarenta en Estados Unidos. Una rara grabación aparece consignada en los archivos de University of California y su proyecto Discography of American Historical Recording: la que hiciera el cantante Luis Rijos con la orquesta de Orlando de la Rosa el 4 de junio de 1941. Al parecer es ésta la primera fijación sonora de esta obra de Bienvenido que un año después, el 27 de julio de 1942, es grabada por Miguelito Valdés con Machito y sus Afrocubans, ahora clasificada como guaracha, aunque sigue siendo una conga. Otra curiosa grabación de esta pieza es la que hizo el mexicano Miguel Aceves Mejías con la orquesta de Juan S. Garrido en 1944 (Peerless- 2515). Será grabada también por Armando Oréfiche y los Lecuona Cuban Boys en los años 50. La rumba Con su bata de Oyá fue asumida por la orquesta Casino de la Playa cantando Carlos Díaz y fijada en el acetato en 1959. En Celia Cruz, su guaracha Bombolaye tuvo una intérprete inigualable (no confundir con Mi bombolaye, de Estanislao Serviá, en versiones de Roberto Faz, Andy Montañez con Dimensión Latina 78, ni tampoco con el tema homónimo grabado por Alfredito Valdés Jr.) Otras piezas en este ámbito son Ochún, Bacosó, Ibio Congo y otras.

Hasta el famoso Palladium llegó la música de Bienvenido Julián Gutiérrez y probablemente haya sido mucho antes de que en 1961 el sello United Artist decidiera publicar el disco Return to The Palladium que recoje la actuación en directo de Tito Rodríguez. En este vinilo de larga duración, se incluye su estupenda versión mambeada de la guaracha Cabeza dura, que en Cuba sonara en la voz de Carlos Díaz.

A inicios de los 60, otro LP cubano homenajea la obra de Bienvenido, esta vez en versiones instrumentales de sus grandes temas: el vinilo Estampas Populares (LD-3125) es responsabilidad de las orquestas dirigidas por Rolando Baró, Niño Rivera, Generoso Jiménez y Joaquín Mendível y salió publicado bajo el sello Panart Nacionalizado y más tarde reeditado por el sello Areíto. En la esencial discografía que en sus escasos 30 años dejó el legendario scatter cubano Amado Borcelá, Guapachá, grabada en esos iniciales años 60, se incluye Por Regla, una deliciosa guaracha son, cantada en su peculiar estilo, continuador de la línea que inaugurara El Gran Fellove. Acompaña a Guapachá el combo de Chucho Valdés, quien también tuvo a su cargo los arreglos. Su primer prensaje fue en el extended play Areíto 1070.

El repertorio de la salsa se nutrió con entusiasmo de la obra de Bienvenido Julián Gutiérrez, mirando siempre a sus primeros intérpretes, entre los que Miguelito Cuní lleva la delantera. Siguiendo el estilo del sonero cubano, Johnny Pacheco y su orquesta aprovechan la cercanía tímbrica y estilística de Monguito El Único en su versión de El diablo Tun Tun, que en algunos discos aparece solo como El diablo, y que no tiene nada que ver con el popular tema grabado por Ray Barreto. Otro de sus sones más versionados es Dónde va Chichí, cuyo tema se mantiene dentro de la referencia a la liturgia yoruba y su ámbito de celebración social. Además de la versión sonera de Miguelito Cuní, algunos intérpretes del repertorio salsero también echaron mano de esta pieza, con arreglos que abandonan el formato instrumental sonero más clásico para incorporar saxofones, como en la versión de Poncho Sánchez, más al estilo big band, y mucha más preeminencia de la percusión afrocubana, para el lucimiento del gran Poncho, y la de Larry Harlow, cantando Ismael Miranda, donde destacan el piano eléctrico de Harlow y una soberbia batería de metales.

Cuenta Juan de Marcos González, que lo conoció bien, como amigo que era de sus padres, que Bienvenido vivía en el mismo solar donde había nacido su madre, y se trataban como hermanos, al punto de que hasta una canción le compuso. Que Bienvenido nunca estudió música ni podía escribirla,que entre bohemia, rumbas y alcoholes, regaló, compartió autoría -o le quitaron- más de un tema que apuntaba al éxito. Su discografía da algunas voces de alarma en este sentido, como en el caso de La ruñidera, ese tremendo son montuno que la vox populi adjudica sin reservas a Bienvenido, pero en algunos discos y escritos el crédito se le da a Alejandro Rodríguez y también a Ignacio Piñeiro. El registro autoral más antiguo corresponde a Rodríguez, seguido muy cerca por Bienvenido y en tercer orden, el de Piñeiro. En todo caso, se trata de uno de los sones más versionados e interpretados.

Otro de los boleros tremendos de Bienvenido Julián Gutiérrez es Por la señal, que también cruzó el mar y salió de Cuba, cuando en 1966 Ismael Rivera lo grabó con Cortijo y su combo con arreglos de Tito Puente y producción musical de Al Santiago para el sello Tico Records. Esta grabación salió en formato de 78 rpm y luego en el LP Bienvenido, reeditado después por los sellos Bárbaro y Fania Records. El cielo tenebroso, otro de los grandes boleros soneados de Bienvenido Julián Gutiérrez cantado por Cuní, tiene una excelente versión por el formidable trabuco venezolano Dimensión Latina, con sus cantantes Wladimir Lozano y Rodrigo Mendoza.

Pocos compositores se pueden vanagloriar de haber tenido intérpretes como Celia Cruz, Miguelito Valdés, Xavier Cugat, Olga Guillot, Arsenio Rodríguez René Alvarez, y décadas después, Maelo, Cortijo, Johnny Pacheco, Larry Harlow, Oscar de León, Andy Montañez, Guapachá, Pablo Milanés, Pancho Amat y muchos más.

En todo caso recomiendo altamente que se acerquen a la obra de Bienvenido Julián Gutiérrez, y sobre todo, que busque las grabaciones iniciales y el LP Sones de Ayer, porque sin dejar de apreciar las numerosas y notables versiones en otras voces e instrumentos, Miguelito Cuní fue su mejor intérprete.

Algunas fuentes consultadas, dan como fecha de nacimiento de Bienvenido Julián Gutiérrez a el 22 de marzo de 1900, otras indican el año 1904 en La Habana. Su muerte ocurre en su misma ciudad el 10 de diciembre de 1966.

Para escuchar muchas de las versiones aquí mencionadas, es imprescindible que escuches mi podcast EL SONERO SIN ROSTRO en Radio Gladys Palmera, pinchando en ese enlace.

https://gladyspalmera.com/desmemoriados-el-sonero-sin-rostro/

© 2021. Rosa Marquetti Torres

Agradecimientos a Jaime Jaramillo y Juan de Marcos González

Fuentes:

Orovio, Helio: Diccionario de la música cubana. Biográfico y técnico.

Giro, Radamés: Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana.

DAHR- Discography of American Historical Recordings

Díaz Ayala, Cristóbal: Cuba canta y baila. Enciclopedia Discográfica de la Música Cubana

Colección Gladys Palmera

Molano, Carlos: Bienvenido Julián Gutiérrez. En http://www.encuentrolatinoradio.com/2019/12/bienvenido-julian-gutierrez-convergencia.html

Fernández Larrea, Ramón. https://memoriadelahabana.com/bienvenido-julian-gutierrez/

González García, Eduardo: Bienvenido Julián Gutiérrez, o el don de convertir las palabras en preciosa música.En: http://www.radioenciclopedia.cu/exclusivas/bienvenido-julian-gutierrez-don-convertir-palabras-preciosa-musica-20200323/

9 comments on “Bienvenido Julián Gutiérrez, el de «Convergencia»”

  1. Avatar Osmel Reyes dice:

    Gracias Rosa por tan detallada revisión de la obra de Bienvenido Julián Gutiérrez. Gracias por tu incansable labor de rescate.

  2. Avatar Paulo Simeon dice:

    Brillante Rosa! Como siempre!

  3. Avatar Zenovio Hernández Pavón dice:

    Excelente valoración como todas las de ROSA.Odilio Urfe lo tenía en el pináculo de la cucaracha.El y Ñico Saquito fueron los autores que seleccionó en ese género para el Festival de música popular de 1962.gracias Rosa.Zenovio hdez

  4. Avatar Carlos Molano Gómez dice:

    Hola Apreciada Rosa, mil gracias por considerar nuestro respetuoso trabajo de admiración por la música cubana de todos los tiempos y el legado que sus arquitectos nos han dejado. Van abrazos del 2021

  5. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Muchas gracias, querido David por comentar y compartirnos tu muy cualificada y prestigiosa opinión.

  6. Avatar David Virelles dice:

    Querida Rosa: Gracias por este trabajo tan importante sobre uno de los compositores emblemáticos de Cuba. Después de escuchar nuevamente “Estampas Populares”, me atrevo a compartir mi humilde opinión: el pianista en este disco es el gran Pedro Jústiz “Peruchín” (1913 – 1977). En esta producción se escuchan rasgos idiomáticos de su estilo pianístico post 1960, más en línea con su última producción como líder “Piano y Ritmo” (Areito – LD-3542). Abrazos!

  7. Avatar Kitty dice:

    Gracias Rosa por este maravilloso espacio. Recién lo descubrí.

  8. Rosa Marquetti Torres Rosa Marquetti Torres dice:

    Muchas gracias Kitty. Seas muy bienvenida a Desmemoriados!!!

  9. Avatar Pedro Luis Caballero Mozo dice:

    Por favor tengo dudas, necesito saber si el tema «Ahora sí» (son – guaguanco) y popularizado por «La Sonora Ponceña» en la voz de Yolanda Rivera, es de la autoría de Bienvenido Julián Gutiérrez. Muchísimas gracias de antemano. Saludos de Pedro Luis Caballero

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